¡Las vueltas que da la vida! Seguramente en ésta premisa basaron los teóricos que desarrollaron el plan que nos ha llevado a darle la vuelta a la tortilla. Eso si, cuando ya estaba hecha, se la llevaron al otro coctel, al del piso de arriba… A ver si consigo explicarme…
¿Recordáis que hubo un tiempo en el que se fomentaba el ahorro?
Vuestros padres y abuelos, recordarán que en tiempos peores, éramos capaces de ahorrar, y en las entidades financieras (hasta hace muy poquito había una cosa que se llamaban cajas) se pagaban unos intereses atractivos con una fórmula muy sencilla. Así, la gente te hizo con una capacidad de supervivencia propia. Es decir, todo el mundo intentaba hacerse un rinconcito por si venia otra “guerra”… Algunos hasta lo consiguieron. Eran años de crecimiento, aunque también es cierto que veníamos de muy abajo, entre las guerras en Europa y la Civil en España. No, no voy a vindicar que tiempos pasados fueron mejores. Sólo lo sitúo para enmarcar la situación de partida y compararla después con el atasco de la llegada.
Como tuve la suerte de estar casi 20 años trabajando en ese sector financiero (ahora lo podemos llamar simplemente bancario) pude vivir una situación que en aquel momento no comprendía, (de hecho fue una de los motivos de mi decisión de dejar el sector), el cambio inducido del concepto ahorrador por el de inversor.
La entrada en Europa, coincide con una creciente corriente de teoría económica de la necesidad de tipos de interés bajos para fomentar la actividad económica.
Esto provoca un doble efecto, por un lado incrementa a ritmos muy intensos la petición (y concesión) de créditos a todo tipo de empresas y particulares que nos volcamos de forma casi inconsciente al consumo y a la inversión (especialmente inmobiliaria) de forma desaforada. Por otro y de forma absolutamente simultanea provoca un descenso del ahorro (de ese cajón del por si acaso), que cambiamos por la expectativa de ganancias en nuestras inversiones.
En paralelo, a los que aún tenían fe en sus ahorros, los bancos y cajas les empiezan a transmitir el mensaje de que no pueden pagarles mas que una miseria por sus ahorros, porque el diferencial con el tipo de interés del banco emisor hace que sea más barato invertir en la deuda del estado o en el mercado interbancario. Y empiezan a conducir a sus clientes hacia fondos de inversión.
Esta es una estrategia de marketing de los bancos para garantizarse unos ingresos pos comisiones ante la perdida de margen por los diferenciales entre lo que cobraban por sus hipotecas, préstamos y demás instrumentos de crédito y lo que pagaban por el dinero de sus clientes. No os explicaré el tema de los pasivos computables porque complicaría aun más todo el desarrollo de la teoría. Simplemente decir que el dinero que los clientes ponen en fondos de inversión (entre otros) no computan para que los bancos puedan dar créditos a sus clientes con ellos. A partir de aquí empezaron las titulaciones (venta) hipotecarias, etc…
A lo que iba, y por no aburrir, puesto que si tiramos del hilo da para un libro completo…
Vamos a sumar el efecto de los propios gobiernos sugiriendo que empezáramos a crearnos nuestros propios planes de pensiones (una variante de los fondos de inversión) de manera que en vez de crear nuestro ahorro en un sistema de intereses fijos y atractivos, estamos poniendo dinero en participaciones de fondos que invierten en corporaciones y están sujetos a la especulación financiera. Yo llevo mas de 10 años aportando y mis fondos valen menos que la suma de aportaciones que he hecho en el.
La frase que mas oí decir en aquel tiempo de venta de fondos de inversión fue “No se preocupe, no debe mirar el corto plazo, con estas inversiones siempre se gana mas a largo plazo” ¿Diez años es corto plazo? Pues llevo acumulados rendimientos negativos. Me hubiera conformado con sumar un 2 por ciento anual…
Bien, pues los especuladores, buitres financieros diría yo, consiguieron que los bancos y los gobiernos llevaran grandes masas de capital hacia “LOS MERCADOS”. Una vez allí, han jugado al comprar y vender en el que obviamente estos buitres son los que tienen poder de decidir su evolución, y a base de hacer bajar los precios, puesto que vendían en cantidades industriales para recoger beneficios, y volver a comprar a precio de saldo cuando “LOS MERCADOS” ya habían tocado fondo, han conseguido hacerse con los ahorros de la población.
Ahora, están perfeccionando el sistema. Con la colaboración de gobiernos y medios de comunicación, nos hablan de la prima de riesgo como “del diferencial con Alemania”, un eufemismo que no tienen ni siquiera porque entender, pero que es más que falso. La prima de riesgo es precisamente de riesgo, y el endeudamiento de Alemania sobre el PIB es mas elevado que el de la mayoría de países periféricos.
Hablan de “confianza de los mercados” cuando deberían hablar de “procesos especulativos de los buitres”…
El caso es que, 10 años después, cuando los buitres nos han desplumado y se han apoderado de gran parte de nuestros ahorros, además, están consiguiendo que se los paguemos en renta fija, a través de las “deudas soberanas” con unos intereses del 7% que, por supuesto tienen su dotación en los presupuestos generales del estado…
Nos quitaron nuestro dinero a base de no pagarnos por el ahorro y conducirnos a fondos de inversión y acciones que nos han llevado a la ruina y ahora que ya tienen el dinero, nos obligan a pagárselo caro entre todos los contribuyentes.
Es decir, que les hemos regalado nuestra casa, les pagamos la fiesta y recogemos la mierda…