¿Te imaginas un mundo sin tristeza?
¿Cuántas veces has oído que la tristeza existe para que puedas valorar más la alegría?
Durante mucho tiempo me he tragado eso del equilibrio. Incluso recuerdo haber tenido un blog con el título "Equilibrio Inestable Universal" que quedaría perdida en los anales de la "blogería".
Llamadme raro pero, aunque sólo sea por no salir perdiendo en las comparaciones, empiezo a preferir vivir sin ellas.
¿por qué existe la tristeza? y ¿para qué sirve? Insisto, no me vale el argumento de "para valorar las alegrías", porque tampoco creo que haya que darle valor a nada. No creo que haya que apreciar las cosas por contraposición a nada. De hecho, el concepto apreciar, y su relación con el precio de las cosas, me sirve para seguir en la línea de buscar un futuro no basado en la economía.
Y quiero proponer un mundo sin tristezas. O lo que es lo mismo, sin hambre, sin que nadie quiera hacer daño a nadie, sin necesidad de demostrar poder sobre alguien que, en consecuencia debe mostrar una sumisión irremediablemente ligada a la tristeza. Un mundo sin objetivos realizables o inalcanzables. Donde lo importante sea vivir plenamente, y no intentando acumular recursos que jamás podremos llevarnos fuera de el. Y que no sólo generarán tristeza en quien no los pueda tener, si no que me la van a generar a mi por el mismo miedo a perderlos...
Donde las baladas no sean tristes, ni el blues ni el soul...
Donde emborracharse no sea necesario para huir de ella.
Donde el amor sea lo natural y no haya miedo a perderlo porque todo lo que encontramos a nuestro alrededor es amor y pureza.
Donde disfrutemos del regalo de estar aquí. Sin tener que reclamar nada ni a nadie.
Donde...
Donde...
Tal vez de eso hablan las "sagradas escrituras" cuando se refieren al "Paraíso Terrenal", y me pregunto, aprenderemos algo a lo largo de los siglos para entender que "volver" a el, sólo depende de nosotr@s.
¿Te lo imaginas?

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