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miércoles, 20 de enero de 2021

¡Maestro! Cuando quiera puede entrar a matar...

No crean l@s amables lector@s que me convertí a la tauromaquia.

Me sobrevino la expresión taurina al saber que desde Protección Civil de Catalunya (PROCICAT) ya se ha decidido prolongar 15 días más las "medidas de protección" (permítanme entrecomillarlas porque empiezo a dudar de a quien pretenden proteger), es decir las restricciones que afectan a la población de Catalunya.

Da igual que algunas de esas medidas ya se hayan constatado como inútiles. Da igual que de algunas  otras no se pueda verificar su bondad. Da igual que, de su aplicación se vayan a poner en riesgo las vidas de muchas personas que, caso de que puedan esquivar la maldita Covid19 por no haberse infectado con el SARS Cov2, es posible que mueran de hambre, de una profunda depresión que les invite al suicidio, o a manos de la policía en el asalto a un banco o a un supermercado. TODO YA DA IGUAL.

Tanto hablar de BIENESTAR, SEGURIDAD y LIBERTADES FUNDAMENTALES, para, en realidad, provocar MALESTAR, MIEDO y COACCIONES. Porque, en efecto, lo que nos han llevado los distintos Gobiernos en España (desde los centrales de las últimas legislaturas a los de cada uno de las diferentes Comunidades Autónomas) es a vivir en condiciones pésimas, con temor a todo y bajo la presión de ser sancionado por intentar sobrevivir.

Evidentemente no a todo el mundo. Hay colectivos, especialmente los protegidos por el estado, que en algunos casos son los que ayudan (a veces sin siquiera ser conscientes de ello) a que se propaguen el miedo, el malestar y las coacciones, que no sufren ni ERTES, ni despidos, ni recortes en sus ingresos. Y esto divide a la sociedad más que las banderitas. 

Ya he dicho en alguna ocasión durante estos malditos 10 meses de pandemia que esto es un problema de TOD@S que debe afectar por igual a TOD@S tanto en el tratamiento preventivo, como especialmente en la asunción de costes. Ni dejar al sector privado en manos de las grandes corporaciones salvará los presupuestos públicos, ni mantener el gasto público en las nóminas de todo el cuerpo de funcionarios salvará los puestos de trabajo de nadie. Ni el neoliberalismo más exacerbado tiene tanta capacidad de maquillaje, ni el comunismo más proteccionista tiene tanta capacidad de resistencia.

Servidor está hasta el gorro de salvadores de la patria disfrazados de "expertos" que son incapaces de ver más allá de sus propias narices.

Si vamos a parar, paramos TOD@S y repartimos el coste entre TOD@S. 

Y HAY QUE PARAR DE UNA VEZ. 

Porque al fin y al cabo que la maquinaria del estado no pare no arregla nada desde el punto de vista sanitario, y al mismo tiempo sigue presionando sobre la ciudadanía. Porque dejar que las grandes corporaciones de la Energía y las Finanzas aprovechen el momento para sangrar más a las pequeñas y medianas empresas y, sobre todo a la gente, es sencillamente obsceno.

Uno tiene la tentación de ponerse a hablar de "lo mío". No toca. Además, son tantos los palos distintos que tendría que dar, que sencillamente se haría indigerible para tod@s.

A lo que no voy a renunciar es a reclamar de los Gobiernos que reconozcan sus errores, que rectifiquen y , antes de que sea demasiado tarde, enmienden la plana. No vaya a ser que se les venga encima una revuelta violenta cuando la gente ya no aguante más. Y al ritmo de estupideces actual, créanme que la gente se va a hartar pronto.

O eso, o ¡Maestro!, ya puede entrar a matar cuando quiera.

1 comentario:

  1. Absolutamente de acuerdo. Suscribo tus palabras. El hartazgo es máximo.

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