Hoy me he levantado con mejor ánimo que los últimos días. Pero me ha llegado sólo hasta el temprano y espartano desayuno que acompaño con las noticias.
Una vez más, los medios de comunicación masivos (en mi caso TV3) se camuflaban entre el bosque de las falsas apariencias para dar la noticia de que se había archivado el conocido como "cas alcaldes" porque la Audiencia de Barcelona había determinado que la Federació Catalana de Municipis és una entidad privada, y, en consecuencia no hay malversación de caudales públicos.
¡Y ya está!
¿Cómo que ya está?
¿De donde salían los fondos con que se dotaba a la Federació Catalana de Municipis? De los presupuestos públicos. Seguramente de más de uno, Estatal, Autonómico... O sea que son FONDOS PÚBLICOS que se otorgan a una ENTIDAD PRIVADA que aparentemente OCUPA UN "ESPACIO" DE ACTIVIDAD PÚBLICA...
Para que nos entendamos, de esos fondos que no hay para sanidad, educación, ayuda a la dependencia, deporte, etc, se destinaron unos centenares de miles a pagar sueldos a algunos alcaldes. Y todo ello se hace a través de un instrumento creado para precisamente poder saltarse la ley que impide a los alcaldes cobrar dos sueldos públicos.
ES SENCILLA Y LLANAMENTE VERGONZOSO
¿Hasta donde puede llegar la desfachatez de nuestros hasta ahora representantes?
Han tardado muy poquito algunos miserables a salir a la palestra a "defender su honradez" por causa de tal archivo.
Pues que les quede claro, utilizar argucias legales para saltarse la ley no es lícito. ¿O es que lo que vale para el FC Barcelona no vale para ustedes?
No tienen bastante con legislar a favor de los Bancos y las Eléctricas haciendo que su negocio de comisiones y subidas tarifarias injustificables destrocen la vida de millones de ciudadanos. Sino que encima, de esa sobreimposición (esas subidas y comisiones generan IVA y otros impuestos) que l@s ciudadan@s tenemos que asumir para "equilibrar las cuentas públicas". Encima, tienen ustedes que demostrarnos que pueden robarnos legalmente para su própio beneficio. Y luego no quieren que gane podemos... ¡Cualquier cosa menos todos los que estáis!
Es ahora cuando quiero ver a los defensores de la nueva política. A ver quien es el primero en criticar el archivo y, lo que sería mejor, volver a recurrir o a presentar denuncia contra los que se han aprovechado de esta mala praxis. Todo lo que no sea eso no es creíble.
No quiero cansar al lector con todo lo que me pasa por la cabeza, pero si quiero acabar dejando clara una cosa.
SEGUIR TOMANDO POR ESTÚPID@S A L@S CIUDADAN@S TIENE LOS DÍAS CONTADOS. USTEDES HACEN LAS LEYES. USTEDES UTILIZAN ESTRATAGEMAS PARA SALTÁRSELAS EN BENEFICIO PROPIO. USTEDES CONTROLAN EL ESTAMENTO JUDICIAL. ¿DE VERDAD CREEN QUE VAMOS A SEGUIR PERMITIÉNDOSELO SIEMPRE?
EL TIEMPO DE QUE HAGAN LAS LEYES Y LA DISTRIBUCIÓN DE LOS RECURSOS A SU CONVENIENCIA Y QUE, ADEMÁS SE PERMITAN ACTUAR IMPUNEMENTE ESTÁ PRÓXIMO A TERMINAR.
Y ahora, apliquen a este ciudadano la "Ley Mordaza" para que me calle. No se preocupen, saldrán otr@s. Y algún día, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad se darán cuenta de que los verdaderos delincuentes son los que les dan las ordenes y también se rebelarán. Porque el tiempo de la justicia está próximo y podrá con ustedes.
¡Miserables!
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martes, 17 de marzo de 2015
viernes, 12 de septiembre de 2014
3 de las razones por las que a los españoles les interesa que se pueda hacer la consulta en Catalunya
Hace ya días que vengo diciendo que el principal problema que se suscitaba hasta ahora, no era si independéncia si o independéncia no.
El problema que se ha ido constatando con una evidencia más que clara, es que existe en una parte de la clase política un déficit de cultura democrática que me resulta espantoso. Y que en base a una demagógia dogmática y enfermiza ha ido instalando el concepto de ilegalidad respecto de una consulta porque no le da la gana de convencer con argumentos a l@s ciudadan@s. Se empieza por aquí y se terminan cercenando todos los derechos democráticos de decisión no representativa que tenemos.
Empezaré entonces por aquí, por esa torpe decisión de empeñarse en prohibir una consulta.
1ª razón: Aquello que es prohibido, cuando es claramente deseado, multiplica el efecto contrario.
En efecto, hace unos meses, la cantidad de personas que estaban a favor de la consulta pero que no apostaban por la independéncia eran muchísimas. El estúpido empecinamiento del Partido Popular de apelar a una presunta ilegalidad, y la absurda posición del PSOE de acusar a unos y a otros sin apoyar claramente el derecho a opinar de l@s ciudadan@s, (en adelante les llamaré directamente votantes), ha hecho que una parte sustancial de est@s votantes se hayan pasado directamente al Independentismo.
Hace tiempo que l@s votantes dejamos de pensar que las cosas debian hacerse por cojones. La dictadura debió quedar enterrada con el dictador. Y está bién claro que la transición, que debía servir para que ese espiritu represor de algunos, desapareciera poco a poco, no hizo más que mantenerlo latente hasta ahora.
Les pondré un ejemplo del porqué el PP dice que la consulta es ilegal.
Cuando el Parlament de Catalunya apruebe la ley de consultas (que únicamente serviría para saber que opina el pueblo de Catalunya, y que no supondría para nada un mecanismo jurídico para la secesión), el Gobierno de España (PP) lo recurrirá automáticamente. No por que sea inconstitucional (que se han ocupado de hacerlo impolutamente constitucional), sinó porque esa legalidad que facilitó la transición a los "poco demócratas" les permite automáticamente suspender la aplicación de una Ley que estará previsiblemente avalada por mas del 80% de los representantes políticos de l@s votantes de Catalunya. Es decir, les da lo mismo si es constitucional o no. Les trae al fresco la legalidad y la legitimidad democrática de un parlamento autonómico. Ellos lo único que pretenden es someter, hablar por boca de los demás. Y con ello, están consiguiendo que muchos de los que querían votar NO en la consulta, estén pasando al lado de los que creen que hay que ir por vias más rápidas y expeditivas hacia la independencia.
Por lo tanto, para aquell@s español@s que de verdad desean la unidad de España, es totalmente contraproducente la estrategia de la prohibición.
2ª razón: Si me quieres demuéstralo. No me quieras encadenar o me escaparé.
Desde un punto de vista del sentido común, nadie entiende que alguien que me quiera tener cerca, como amigo, como pareja, o como sea... pretenda hacerlo desde el sometimiento.
Ayer leia a alguien que muy acertadamente describía la situación. "No os dejamos ser como queréis aquí dentro (sentencia sobre el Estatut) y tampoco os dejamos iros fuera". ¿Como llamaríais a eso? ¿Malos tratos? ¿Violencia machista?...
Frente a ésto no habría mejor acto de comprensión y amistad que permitirme opinar y, tratar de convencerme de que realmente somos amigos. Que respetamos lo que somos cada uno de nosotros. Es decir, aquella frase tan manida de "los amigos los escoges", obedece a que nos sentimos bien con ellos. Personalmente tengo much@s amig@s en casi todas las comunidades del estado español. Quiero pensar que su amistad conmigo es y será porque me aceptan como soy. No por si soy catalán o español. Eso es una cuestión meramente administrativa en éste ámbito.
Lo que no entendería es que pretendieran que mantuvieramos nuestra amistad a base de insultos. El masoquismo es una opción individual.
Finalmente, tambien apelo al refranero popular con un pequeño añadido. "Si uno no quiere, dos no se pelean", y yo añado, "pero es difícil que el que no quiera siempre sea el mismo". Para entendernos. En ésta difícil convivencia entre pueblos, la sensación que tenemos permanentemente es que, para que nada se rompa, siempre tienen que callar los mismos. Por poner un símil fuera de contexto, en la relación entre el banco y el deudor, el que acaba poniendo la otra mejilla siempre es el cliente... en éste caso el votante.
En conclusión. Aquell@s español@s que de verdad deseen la unidad de España, tienen más opción si nos invitan a tomar un te con hielo (hace mucho calor) y tratamos de ponernos de acuerdo, como mínimo sabiendo que opinamos. Las cadenas y las vallas, como estamos hartos de ver, se rompen y se salvan...
3ª razón: Para demostrar al mundo el carácter profundamente democrático de la ciudadanía en españa.
Si amig@s, por mucho que algun@s dirigentes del PP y del PSOE se empeñen en contar cuentos sobre supuestas legalidades (ver 1ª razón), lo que está claramente en entredicho es la cultura democrática del estado español.
Y el estado español, no lo conforman sólo los representantes políticos en Las Cortes, ni los distintos Parlamentos Autonómicos, ni l@s concejal@s de todos los ayuntamientos. El estado español, éste Estado de Derecho que tanto comentamos, es un Estado Democrático de Derecho.
Por mucho que los que aceptan el dogma del PP y la calculada (mal calculada) inhibición del PSOE crean en sus postulados, lo cierto es que es inexplicable que los gobernantes de cualquier país se nieguen a saber lo que opinan l@s votant@s de cualquier tema de alcance.
Repito, conocer la opinión es conocer la opinión. De ahí a que se consume una supuesta secesión hay un largo camino.
En cualquier caso el mundo está viendo la trascendental diferencia en términos de cultura democrática entre el Reino Unido y el Reino de España. Mientras en uno, unos y otros esgrimen sus legítimas opiniones con mayor o menor acierto, en el otro, sencillamente sale un cierto renacer del espiritu de los conquistadores que en el siglo XV hicieron grande el Imperio a base de la sangre de hombres y mujeres indígenas. El siglo XV queda, por suerte muy lejos. Y aquellos territorios americanos son una de las pruebas que las fronteras y los estados no tienen porque ser inamobibles. Amenazar con las armas es propio del terrorismo que tanto dicen rechazar.
Y es tanto o más importante para dejar constancia de cara al "exterior" de la calidad democrática, como dar un golpe en la mesa de cara a nuestros representantes políticos. EL PODER EN UNA DEMOCRÀCIA SIEMPRE RESIDE EN L@S VOTANT@S.
Como soy de los que creo que se hace pesado leer tanto de golpe, mañana intentaré dar algunas razones más.
En otro post.
Hasta entonces
El problema que se ha ido constatando con una evidencia más que clara, es que existe en una parte de la clase política un déficit de cultura democrática que me resulta espantoso. Y que en base a una demagógia dogmática y enfermiza ha ido instalando el concepto de ilegalidad respecto de una consulta porque no le da la gana de convencer con argumentos a l@s ciudadan@s. Se empieza por aquí y se terminan cercenando todos los derechos democráticos de decisión no representativa que tenemos.
Empezaré entonces por aquí, por esa torpe decisión de empeñarse en prohibir una consulta.
1ª razón: Aquello que es prohibido, cuando es claramente deseado, multiplica el efecto contrario.
En efecto, hace unos meses, la cantidad de personas que estaban a favor de la consulta pero que no apostaban por la independéncia eran muchísimas. El estúpido empecinamiento del Partido Popular de apelar a una presunta ilegalidad, y la absurda posición del PSOE de acusar a unos y a otros sin apoyar claramente el derecho a opinar de l@s ciudadan@s, (en adelante les llamaré directamente votantes), ha hecho que una parte sustancial de est@s votantes se hayan pasado directamente al Independentismo.
Hace tiempo que l@s votantes dejamos de pensar que las cosas debian hacerse por cojones. La dictadura debió quedar enterrada con el dictador. Y está bién claro que la transición, que debía servir para que ese espiritu represor de algunos, desapareciera poco a poco, no hizo más que mantenerlo latente hasta ahora.
Les pondré un ejemplo del porqué el PP dice que la consulta es ilegal.
Cuando el Parlament de Catalunya apruebe la ley de consultas (que únicamente serviría para saber que opina el pueblo de Catalunya, y que no supondría para nada un mecanismo jurídico para la secesión), el Gobierno de España (PP) lo recurrirá automáticamente. No por que sea inconstitucional (que se han ocupado de hacerlo impolutamente constitucional), sinó porque esa legalidad que facilitó la transición a los "poco demócratas" les permite automáticamente suspender la aplicación de una Ley que estará previsiblemente avalada por mas del 80% de los representantes políticos de l@s votantes de Catalunya. Es decir, les da lo mismo si es constitucional o no. Les trae al fresco la legalidad y la legitimidad democrática de un parlamento autonómico. Ellos lo único que pretenden es someter, hablar por boca de los demás. Y con ello, están consiguiendo que muchos de los que querían votar NO en la consulta, estén pasando al lado de los que creen que hay que ir por vias más rápidas y expeditivas hacia la independencia.
Por lo tanto, para aquell@s español@s que de verdad desean la unidad de España, es totalmente contraproducente la estrategia de la prohibición.
2ª razón: Si me quieres demuéstralo. No me quieras encadenar o me escaparé.
Desde un punto de vista del sentido común, nadie entiende que alguien que me quiera tener cerca, como amigo, como pareja, o como sea... pretenda hacerlo desde el sometimiento.
Ayer leia a alguien que muy acertadamente describía la situación. "No os dejamos ser como queréis aquí dentro (sentencia sobre el Estatut) y tampoco os dejamos iros fuera". ¿Como llamaríais a eso? ¿Malos tratos? ¿Violencia machista?...
Frente a ésto no habría mejor acto de comprensión y amistad que permitirme opinar y, tratar de convencerme de que realmente somos amigos. Que respetamos lo que somos cada uno de nosotros. Es decir, aquella frase tan manida de "los amigos los escoges", obedece a que nos sentimos bien con ellos. Personalmente tengo much@s amig@s en casi todas las comunidades del estado español. Quiero pensar que su amistad conmigo es y será porque me aceptan como soy. No por si soy catalán o español. Eso es una cuestión meramente administrativa en éste ámbito.
Lo que no entendería es que pretendieran que mantuvieramos nuestra amistad a base de insultos. El masoquismo es una opción individual.
Finalmente, tambien apelo al refranero popular con un pequeño añadido. "Si uno no quiere, dos no se pelean", y yo añado, "pero es difícil que el que no quiera siempre sea el mismo". Para entendernos. En ésta difícil convivencia entre pueblos, la sensación que tenemos permanentemente es que, para que nada se rompa, siempre tienen que callar los mismos. Por poner un símil fuera de contexto, en la relación entre el banco y el deudor, el que acaba poniendo la otra mejilla siempre es el cliente... en éste caso el votante.
En conclusión. Aquell@s español@s que de verdad deseen la unidad de España, tienen más opción si nos invitan a tomar un te con hielo (hace mucho calor) y tratamos de ponernos de acuerdo, como mínimo sabiendo que opinamos. Las cadenas y las vallas, como estamos hartos de ver, se rompen y se salvan...
3ª razón: Para demostrar al mundo el carácter profundamente democrático de la ciudadanía en españa.
Si amig@s, por mucho que algun@s dirigentes del PP y del PSOE se empeñen en contar cuentos sobre supuestas legalidades (ver 1ª razón), lo que está claramente en entredicho es la cultura democrática del estado español.
Y el estado español, no lo conforman sólo los representantes políticos en Las Cortes, ni los distintos Parlamentos Autonómicos, ni l@s concejal@s de todos los ayuntamientos. El estado español, éste Estado de Derecho que tanto comentamos, es un Estado Democrático de Derecho.
Por mucho que los que aceptan el dogma del PP y la calculada (mal calculada) inhibición del PSOE crean en sus postulados, lo cierto es que es inexplicable que los gobernantes de cualquier país se nieguen a saber lo que opinan l@s votant@s de cualquier tema de alcance.
Repito, conocer la opinión es conocer la opinión. De ahí a que se consume una supuesta secesión hay un largo camino.
En cualquier caso el mundo está viendo la trascendental diferencia en términos de cultura democrática entre el Reino Unido y el Reino de España. Mientras en uno, unos y otros esgrimen sus legítimas opiniones con mayor o menor acierto, en el otro, sencillamente sale un cierto renacer del espiritu de los conquistadores que en el siglo XV hicieron grande el Imperio a base de la sangre de hombres y mujeres indígenas. El siglo XV queda, por suerte muy lejos. Y aquellos territorios americanos son una de las pruebas que las fronteras y los estados no tienen porque ser inamobibles. Amenazar con las armas es propio del terrorismo que tanto dicen rechazar.
Y es tanto o más importante para dejar constancia de cara al "exterior" de la calidad democrática, como dar un golpe en la mesa de cara a nuestros representantes políticos. EL PODER EN UNA DEMOCRÀCIA SIEMPRE RESIDE EN L@S VOTANT@S.
Como soy de los que creo que se hace pesado leer tanto de golpe, mañana intentaré dar algunas razones más.
En otro post.
Hasta entonces
lunes, 26 de agosto de 2013
Garbancito y el Duende - Un Cuento de Aniversario
Erase una vez, concretamente un 25 de Agosto de 1964, que nació sin querer un niño muy especial. Los médicos no habían visto jamás nada igual y pensaron que moriría: su corazón era el doble de grande que el de los otros niños, tanto, que le sobresalía del pecho. Pero no murió, no.
El día que nació, su madre Isabelita y su pare Josepet decidieron que amarían a aquel niño tuviera la forma que tuviera, lo llamarían Manolito y lo convertirían en un hombre bueno.
A medida que se iba haciendo grande alto y fuerte, el niño, a quien sus padres y amigos llamaban irónicamente “Manolito el Garbancito”, juntamente con su hermano pequeño, a quien llamaban “Santiaguito Piolín” se hizo famoso en la escuela por su inteligencia y buen sentido del humor.
A veces, los otros niños se reían cuando veían que, bajo el pecho de su camiseta se adivinaba alguna forma extraña y eso hacía que Manolito entristeciera un poco, pero Piolín no le daba tiempo a pensar en los demás, entre los dos planeaban y hacían muchas travesuras.
El día de su primera comunión mientras sus padres bailaban y Piolín estaba discutiendo con los camareros sobre el sentido de la existencia de los cacahuetes, Manolito vio como un ser diminuto paseaba por entre las sillas y las mesas robando comida, y, cuando notó que lo estaba mirando, huyó por una puerta hacia los lavabos. Manolito, curioso, lo siguió.
Cuando lo encontró, lo vio sentado sobre una taza de váter contando todos los tesoros que había conseguido. No huyó de él al verlo, sino que se lo quedó mirando. Sus ojitos eran curiosos y codiciosos, y se fijaron un rato en su mano izquierda. "Hola muchacho" - dijo-"Soy el Duende de los Deseos. Puedo hacer cualquier deseo realidad si me das un buen tesoro a cambio ". Al principio, Manolito, no se lo creyó.
Pero hablando y hablando, al final, el Duende le convenció. Era lo suficientemente mayor como para razonar, y le pidió al Duende que le escondiera el corazón para que la gente no se riera más de la forma curiosa de su pecho. Y, dicho y hecho, el Duende puso una mano en el pecho de Manolito y aquel corazón se movió de una manera dentro del cuerpo que ya nunca más se vería a simple vista. A cambio, dio al Duende el anillo de oro que había recibido ese mismo día. Pasaron unos años y Manolito se convirtió en Manuel.
Manuel era un chico normal, si no tenemos en cuenta que, junto con Santi (ya nadie se atreve a llamarle Piolín excepto Manuel), eran los chicos más altos del barrio y, quizás, de la ciudad.
En su época de instituto, comenzó a desarrollar dos pasiones: el deporte y la música. Con un grupo de amigos jugaba a baloncesto y aunque no ganaba siempre, lo pasaba muy bien. Además, con unos pequeños ahorros que tenía se compró una guitarra con la que intentaba enamorar las chicas del barrio tocando el "Romance Anónimo" (Aunque sólo enamoraba a su madre Isabelita).
En su época de instituto, comenzó a desarrollar dos pasiones: el deporte y la música. Con un grupo de amigos jugaba a baloncesto y aunque no ganaba siempre, lo pasaba muy bien. Además, con unos pequeños ahorros que tenía se compró una guitarra con la que intentaba enamorar las chicas del barrio tocando el "Romance Anónimo" (Aunque sólo enamoraba a su madre Isabelita).
Pero el instituto no era lo que quería. Tenía ganas de ser independiente, de poder comprarse cosas, ser el dueño de su vida. Quería un trabajo.
El Duende volvió a aparecer para lograr sus sueños. Esta vez le dijo que tenía que renunciar a vivir sus pasiones, si quería tener un trabajo.
Así que, como muestra de sacrificio, le pidió la púa de su guitarra. Él se encargaría de saber si le hacía caso o no.
En poco tiempo, Manuel trabajaba en la Caja de Terrassa. Los ratos que tenía libres los pasaba en buena compañía. Lo cierto es que, aunque tuviera el corazón bien escondido, Manuel tenía tanta cara de buena persona que nadie podía desconfiar de él, y hacía muchos y muy buenos amigos.
A veces salía por las noches con grupos diferentes: algunos del instituto, otros de la escuela, otros que eran amigos de amigos y se habían hecho más amigos ...
Un día, su amigo Manolín consiguió que el grupo pudiera entrar en el castillo en el que se celebraba el Baile de Princesas.
Así que, como muestra de sacrificio, le pidió la púa de su guitarra. Él se encargaría de saber si le hacía caso o no.
En poco tiempo, Manuel trabajaba en la Caja de Terrassa. Los ratos que tenía libres los pasaba en buena compañía. Lo cierto es que, aunque tuviera el corazón bien escondido, Manuel tenía tanta cara de buena persona que nadie podía desconfiar de él, y hacía muchos y muy buenos amigos.
A veces salía por las noches con grupos diferentes: algunos del instituto, otros de la escuela, otros que eran amigos de amigos y se habían hecho más amigos ...
Un día, su amigo Manolín consiguió que el grupo pudiera entrar en el castillo en el que se celebraba el Baile de Princesas.
Manuel se fijó en ... en todas, pero la que más le llamó la atención era una que lucía un vestido azul, que no paraba de reír con sus amigas y que, cuando se dio cuenta de que la estaba mirando, en vez de girar la cara como casi todas, le sonrió con timidez. En ese momento, su corazón, que ya era grande, se hinchó como un pavo real. Le preguntó a uno de los invitados el nombre de aquella princesa y éste, mirándolo con asco, porque ni Manuel ni sus amigos iban bien vestidos para una fiesta de gala, le dijo que aquella era la princesa Ana, hija del rey de Roma.
Cuando los bailes comenzaron, Manuel se fijó que el Duende de los Deseos se paseaba por debajo de las faldas de las princesas, y lo empezó a perseguir haciendo el ridículo más grande que había hecho hasta ahora: levantando faldas, agachándose bajo las mesas haciendo caer la cena por todas partes ... Finalmente le pilló, como no podía ser de otra manera, en los lavabos del castillo.
Cuando los bailes comenzaron, Manuel se fijó que el Duende de los Deseos se paseaba por debajo de las faldas de las princesas, y lo empezó a perseguir haciendo el ridículo más grande que había hecho hasta ahora: levantando faldas, agachándose bajo las mesas haciendo caer la cena por todas partes ... Finalmente le pilló, como no podía ser de otra manera, en los lavabos del castillo.
Le pidió, por favor, que le concediera el deseo de conquistar la princesa Ana, que haría lo que fuera, le daría cualquier tesoro que quisiera. El Duende, sonriendo, dijo: "Manolito, Garbancito, cuánto tiempo sin verte, y ahora me pides algo mucho más difícil que la última vez. Está bien, acepto el trato. Ahora no quiero nada de ti, pero cuando quiera, vendré y te pediré un favor y no podrás decirme que no ".
Manuel, ya más seguro de sí mismo, corrió hacia la pista de baile donde estaba la princesa y, apartando bruscamente a una chica de su lado, miró a los ojos y le pidió para "salir" con él. Los ojos, abiertos como platos de la princesa, lo miraba con sorpresa y algo de miedo, y como todo el mundo los miraba, se ruborizó y huyó hacia el jardín del castillo.
Manuel, irritado porque el Duende no había cumplido su deseo y porque todo el mundo había visto el ridículo que había hecho, decidió irse de la fiesta. Cuando estaba a punto de coger su Vespino, notó que alguien lo miraba. Se volvió, ya unos tres metros de él, medio escondida, estaba la princesa Ana, que se sonrojó cuando vio que la miraba. No hace falta decir que Ana le dijo que sí, y durante mucho tiempo fueron la pareja más bonita de toda la ciudad.
Manuel, ya más seguro de sí mismo, corrió hacia la pista de baile donde estaba la princesa y, apartando bruscamente a una chica de su lado, miró a los ojos y le pidió para "salir" con él. Los ojos, abiertos como platos de la princesa, lo miraba con sorpresa y algo de miedo, y como todo el mundo los miraba, se ruborizó y huyó hacia el jardín del castillo.
Manuel, irritado porque el Duende no había cumplido su deseo y porque todo el mundo había visto el ridículo que había hecho, decidió irse de la fiesta. Cuando estaba a punto de coger su Vespino, notó que alguien lo miraba. Se volvió, ya unos tres metros de él, medio escondida, estaba la princesa Ana, que se sonrojó cuando vio que la miraba. No hace falta decir que Ana le dijo que sí, y durante mucho tiempo fueron la pareja más bonita de toda la ciudad.
Pasado un tiempo, el día de su boda, el Duende regresó. Manuel había ido a hacer pis y quería ir rápidamente a la pista de baile con su mujer, pero el Duende no le dejó: "¿Dónde vas, Garbancito?"-Le dijo - "Tenemos una cuenta pendiente, tú y yo . Si no quieres que la princesa Ana abandone la fiesta y no vuelva a verte nunca más, me tendrás que devolver el favor que te hice. Esta vez, ya tienes un buen trabajo en la caja. Quiero dinero. Quiero que me des siempre un 20% de lo que cobres al mes, lo dejarás en una cajita cerca de la chimenea, y lo recogeré cuando no estés ".
Claro, el pobre Manuel ya no podía echarse atrás. Amaba a Ana como no había querido a nadie, y sólo el hecho de pensar que la abandonaría le hacía tanto daño en el pecho que pensaba que de un momento a otro caería muerto. Así que los años siguientes pasaron con menos dinero del que ganaba, pero sin que les faltase de nada.
Fueron a vivir al castillo de la princesa Ana (Manuel se sorprendió al ver tantos posters de los Beatles en un castillo) e iban cada domingo al Sosiego a comer paella con los padres de Manuel y Santi. Pasados unos años de la boda, y tras descubrir que su suegra era en realidad una espía internacional que había sido encarcelada por tráfico de recetas de cocina, Manuel y Ana tuvieron una hija y luego un hijo.
Claro, el pobre Manuel ya no podía echarse atrás. Amaba a Ana como no había querido a nadie, y sólo el hecho de pensar que la abandonaría le hacía tanto daño en el pecho que pensaba que de un momento a otro caería muerto. Así que los años siguientes pasaron con menos dinero del que ganaba, pero sin que les faltase de nada.
Fueron a vivir al castillo de la princesa Ana (Manuel se sorprendió al ver tantos posters de los Beatles en un castillo) e iban cada domingo al Sosiego a comer paella con los padres de Manuel y Santi. Pasados unos años de la boda, y tras descubrir que su suegra era en realidad una espía internacional que había sido encarcelada por tráfico de recetas de cocina, Manuel y Ana tuvieron una hija y luego un hijo.
Ella heredó la pasión de sus padres por la música, y él creció y creció y creció hasta convertirse en un muy buen jugador de baloncesto, ya que sus poderes telepáticos hacían que no necesitara hablar para que los otros jugadores supieran que quería hacer.
Se llamaban Elia y Dani. El día del bautizo de Elia, en Can Coll, asistió mucha gente: Sus padres, que venían de la mano, sonrientes, su hermano Piolín, su suegra disfrazada de sofá, su tío Evaristo, que cada vez perdía más pelo y lo disimulaba poniéndose un nido de pájaros en la cabeza, todos sus primos y amigos, y la familia real: los hermanos de Anna.
Su hermana Carmen llevaba a su lado a su hijo que parecía una bolita pelirroja. En el convite, volvió a ver al Duende, y como ya era costumbre, fue a pedirle un favor, esta vez, sin embargo, más temeroso de lo que pudiera pedirle a cambio. El Duende le pidió, a cambio de que su hija se convirtiera en una princesa tan bella como su madre, un favor demasiado grande: el Duende quería su corazón.
Manuel se negó y el Duende, airado, le dijo que entonces su hija se convertiría en una bruja que siempre le llevaría la contraria.
No lo volvió a ver nunca más.
Se le pasó pronto el miedo porque en ese momento llegó al lavabo corriendo su suegra disfrazada de señor con bigote y le dijo que fuera corriendo al comedor, que sus padres tenían una noticia importante a anunciar.
Y allí estaban, de pie, anunciando que les había tocado un viaje en globo alrededor del mundo, y que irían al día siguiente. Y todo el mundo se sintió feliz por ellos y aplaudió, y Manuel se olvidó completamente del Duende.
Cinco años después, cuando Elia aún era una niña muy tranquila y Dani aún no había dicho su primera palabra (aunque, no se sabía cómo, todo el mundo sabía lo que le pasaba por la cabeza), su madre volvió del viaje, un poco triste.
Se llamaban Elia y Dani. El día del bautizo de Elia, en Can Coll, asistió mucha gente: Sus padres, que venían de la mano, sonrientes, su hermano Piolín, su suegra disfrazada de sofá, su tío Evaristo, que cada vez perdía más pelo y lo disimulaba poniéndose un nido de pájaros en la cabeza, todos sus primos y amigos, y la familia real: los hermanos de Anna.
Su hermana Carmen llevaba a su lado a su hijo que parecía una bolita pelirroja. En el convite, volvió a ver al Duende, y como ya era costumbre, fue a pedirle un favor, esta vez, sin embargo, más temeroso de lo que pudiera pedirle a cambio. El Duende le pidió, a cambio de que su hija se convirtiera en una princesa tan bella como su madre, un favor demasiado grande: el Duende quería su corazón.
Manuel se negó y el Duende, airado, le dijo que entonces su hija se convertiría en una bruja que siempre le llevaría la contraria.
No lo volvió a ver nunca más.
Se le pasó pronto el miedo porque en ese momento llegó al lavabo corriendo su suegra disfrazada de señor con bigote y le dijo que fuera corriendo al comedor, que sus padres tenían una noticia importante a anunciar.
Y allí estaban, de pie, anunciando que les había tocado un viaje en globo alrededor del mundo, y que irían al día siguiente. Y todo el mundo se sintió feliz por ellos y aplaudió, y Manuel se olvidó completamente del Duende.
Cinco años después, cuando Elia aún era una niña muy tranquila y Dani aún no había dicho su primera palabra (aunque, no se sabía cómo, todo el mundo sabía lo que le pasaba por la cabeza), su madre volvió del viaje, un poco triste.
"Manuel, Santi, no os pongais tristes por lo que tengo que decir ahora: vuestro padre no volverá. Cuando estábamos en el Tíbet, una fuerte ráfaga de viento desequilibró el globo, y fuimos a caer justo delante de un grupo de monjes. Yo me hice daño en la espalda, pero a vuestro padre no le pasó nada. Nos ofrecieron ayuda y la aceptamos. Pasé tres semanas en la cama, con todos aquellos hombres cuidando de mí.
Su padre, curioso por naturaleza, no podía dejar de investigar cómo vivían aquellos monjes, y se hizo tan amigo de todos, que pronto le pidieron que los arreglara una radio vieja que se había dejado un escalador, que les enseñara a bailar sardanas ... total, que cuando yo ya estaba recuperada, él no quiso irse. Dijo que ya erais bastante mayores y que yo era lo suficientemente fuerte, y que no nos pasaría nada ".
Manuel, triste, deseó no haber hecho enfadar aquella vez al Duende, porque lo único que quería ahora era poder volver a ver a su padre y saber que estaba bien.
Pero no apareció.
Vigilaba atentamente la caja del dinero esperando verlo aparecer para llevárselos, pero cuando parpadeaba ya no estaban.
Pasó el tiempo y, aunque por fuera era un hombre bueno y agradable, por dentro empezó a cambiar: el trabajo lo quemaba, la militancia en los Verdes (un grupo de teatro con el que se disfrazaban de superhéroes ecologistas) no servía de nada.
Casi ni tenía tiempo para ver cómo crecían sus hijos. Decidió hacer un cambio brusco. Con el tiempo, consiguió poco a poco ser su propio dueño.
Su padre, curioso por naturaleza, no podía dejar de investigar cómo vivían aquellos monjes, y se hizo tan amigo de todos, que pronto le pidieron que los arreglara una radio vieja que se había dejado un escalador, que les enseñara a bailar sardanas ... total, que cuando yo ya estaba recuperada, él no quiso irse. Dijo que ya erais bastante mayores y que yo era lo suficientemente fuerte, y que no nos pasaría nada ".
Manuel, triste, deseó no haber hecho enfadar aquella vez al Duende, porque lo único que quería ahora era poder volver a ver a su padre y saber que estaba bien.
Pero no apareció.
Vigilaba atentamente la caja del dinero esperando verlo aparecer para llevárselos, pero cuando parpadeaba ya no estaban.
Pasó el tiempo y, aunque por fuera era un hombre bueno y agradable, por dentro empezó a cambiar: el trabajo lo quemaba, la militancia en los Verdes (un grupo de teatro con el que se disfrazaban de superhéroes ecologistas) no servía de nada.
Casi ni tenía tiempo para ver cómo crecían sus hijos. Decidió hacer un cambio brusco. Con el tiempo, consiguió poco a poco ser su propio dueño.
Cuando Dani y Elia ya iban al instituto, creó, junto con un amigo suyo conductor de carros alados, su empresa, MATE. Fue como una lucecita con la que poco a poco iban desvaneciéndose los recuerdos malos.
Nadie en casa se sorprendió que Elia quisiera estudiar en la Facultad de Magia, ni que Dani comenzara a desarrollar telequinesis para coger las magdalenas del desayuno.
Anna y él estaban muy orgullosos de sus hijos, aunque con una discutieran mucho y con el otro no hubiera manera de hacer que hablara.
De repente, un día, el corazón de Manuel empezó a hacerle daño, y todas aquellas cosas olvidadas salieron a la luz. Se sentía triste y no sabía por qué. Y se puso enfermo.
Elia lo escuchó por casualidad hablando en sueños sobre el Duende. Al día siguiente, desayunando, se lo comentó. Manuel se sonrojó, y fue entonces cuando su familia descubrió su secreto.
Les explicó todo: Desde el día de la comunión hasta el bautizo de Elia, y los miedos que había tenido, y los deseos que había pedido.
-Pues qué suerte que no diste el corazón, papa, qué "chorrada", yo hubiera querido ser bruja igualmente
Nadie en casa se sorprendió que Elia quisiera estudiar en la Facultad de Magia, ni que Dani comenzara a desarrollar telequinesis para coger las magdalenas del desayuno.
Anna y él estaban muy orgullosos de sus hijos, aunque con una discutieran mucho y con el otro no hubiera manera de hacer que hablara.
De repente, un día, el corazón de Manuel empezó a hacerle daño, y todas aquellas cosas olvidadas salieron a la luz. Se sentía triste y no sabía por qué. Y se puso enfermo.
Elia lo escuchó por casualidad hablando en sueños sobre el Duende. Al día siguiente, desayunando, se lo comentó. Manuel se sonrojó, y fue entonces cuando su familia descubrió su secreto.
Les explicó todo: Desde el día de la comunión hasta el bautizo de Elia, y los miedos que había tenido, y los deseos que había pedido.
-Pues qué suerte que no diste el corazón, papa, qué "chorrada", yo hubiera querido ser bruja igualmente
-Y A LA IAIA SIGUE SIN GUSTARLE COMO LLEVAS EL PELO-dijo Dani, telepáticamente.
- ¿Me estás diciendo que te crees que yo sólo te dije que sí por no sé qué poderes de un bicho que te ha estado haciendo mal todo este tiempo? ¡Qué tontería! ¡Ni se me hubiera ocurrido abandonarte a la boda, tonto!
Manuel dudaba. No tenía claro después de todo si aquel demonio de Duende tenía aquellos poderes que decía tener.
Y, de repente, se sintió un poco mejor.
-Mmm ¡Espera! Me parece que he leído sobre ello. Papa, ábrete la camisa un momento. Elia puso un dedo sobre el pecho de Manuel y, poco a poco, como a cámara lenta, salió una piedra puntiaguda que cayó sobre la mesa.
- ¿Me estás diciendo que te crees que yo sólo te dije que sí por no sé qué poderes de un bicho que te ha estado haciendo mal todo este tiempo? ¡Qué tontería! ¡Ni se me hubiera ocurrido abandonarte a la boda, tonto!
Manuel dudaba. No tenía claro después de todo si aquel demonio de Duende tenía aquellos poderes que decía tener.
Y, de repente, se sintió un poco mejor.
-Mmm ¡Espera! Me parece que he leído sobre ello. Papa, ábrete la camisa un momento. Elia puso un dedo sobre el pecho de Manuel y, poco a poco, como a cámara lenta, salió una piedra puntiaguda que cayó sobre la mesa.
-Ajá, parece que lo que estudié sirvió para algo. Os lo cuento?
Todos escucharon, entre sorprendidos y aburridos porque las brujas no saben explicar las cosas sin pensar que todos saben lo que ellas saben, la teoría de Elia.
Según ella, ese Duende, el día de su comunión, puso una pequeña parte de él en el corazón de Manuel. Y fue creciendo a medida que él creía en sus poderes, pero cuando le negó el último favor, desapareció. Por lo menos, la parte visible.
Aquel Duende, sólo era en tanto que Manuel le daba poder.
Si hubiera continuado dándole, se habría apoderado de su cuerpo y se habría convertido en su dueño. Pero a medida que hizo su vida y se fue olvidando de él, fue perdiendo fuerza.
-Supongo que esta depresión es fruto de una punzada de la parte que estaba dentro de ti. Pero mira, no tiene nada que ganar. En realidad, todas estas cosas las conseguiste tú. Si no, ¿qué hace que ahora estés mirando el anillo y la púa? ¿Qué más da que ahora tengas de nuevo el corazón medio afuera? ¿Estás de acuerdo conmigo, ahora, de que tú eres tu propio dueño?
Por cierto, Papa, ni me acordaba ... Feliz cumpleaños!
Todos escucharon, entre sorprendidos y aburridos porque las brujas no saben explicar las cosas sin pensar que todos saben lo que ellas saben, la teoría de Elia.
Según ella, ese Duende, el día de su comunión, puso una pequeña parte de él en el corazón de Manuel. Y fue creciendo a medida que él creía en sus poderes, pero cuando le negó el último favor, desapareció. Por lo menos, la parte visible.
Aquel Duende, sólo era en tanto que Manuel le daba poder.
Si hubiera continuado dándole, se habría apoderado de su cuerpo y se habría convertido en su dueño. Pero a medida que hizo su vida y se fue olvidando de él, fue perdiendo fuerza.
-Supongo que esta depresión es fruto de una punzada de la parte que estaba dentro de ti. Pero mira, no tiene nada que ganar. En realidad, todas estas cosas las conseguiste tú. Si no, ¿qué hace que ahora estés mirando el anillo y la púa? ¿Qué más da que ahora tengas de nuevo el corazón medio afuera? ¿Estás de acuerdo conmigo, ahora, de que tú eres tu propio dueño?
Por cierto, Papa, ni me acordaba ... Feliz cumpleaños!
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