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martes, 21 de febrero de 2017

Cuando contratamos un seguro, ¿no es para estar más seguros?

Con permiso de los amigos y profesionales que se mueven en el mundo del seguro, o sin el en realidad, me aventuraré a expresar algunas opiniones partiendo de casos que ocurren...

Siempre fuí de los que ni siquiera piensa en el uso fraudulento de las cosas. Por eso, cuando en una etapa profesional anterior , en un mundo de la banca bastante mejor que el actual (para los clientes óbviamente), me tocaba vender algún seguro (algunos usaban directamente el verbo colocar), me resultaba muy complicado. Porque para mi ingenuo entendimiento, para sacarle algún beneficio a un contrato de seguro, siempre debia de ocurrir una desgracia. Da igual si se trata de un accidente de coche, un incendio o robo en una casa, un deceso... En el mejor de los casos siempre se perdía algo.

Sin embargo, poco a poco fuí perdiendo esa ingenuidad. No para realizar fraude... que sigo sin entender que sentido tiene, sino para ver el enorme fraude que supone el sistema de seguros de un tiempo a esta parte. O por lo menos, el fraude que supone ver como administran las compañías la gestión de las incidencias. Y más desde que todo hay que hacerlo con los telefonos de asistencia 902 o similares.

No entraré en muchos detalles, que los hay en numerosas situaciones que, por desgrácia a lo largo de éste ya más de medio siglo vivido, me ha tocado vivir. Imagino que no debo ser el único al que le aparecen los problemas con los "partes"... Pero es que no sé si recuerdo alguno en los 4 o 5 que habré pasado en total (entre todas las ramas) en todos estos años que haya ido como al contratarlo prometían...

Me quedaré con la situación que estamos viviendo ahora con CASER en la rama de automóviles. Un seguro de automóviles a terceros que lleva contratado desde que compramos el coche (un Nissan Micra Sport 1.3) allá por el año 2000.

Para hacernos una idea, en 16 años, a una media de 350 euros por año (creo que antes eran más caras), nos da un total de 5.600 euros pagados aproximadamente en primas. Y, en éste caso concreto, creo recordar que jamás se pasó un parte hasta ahora.

Les detallo las circunstancias del suceso.

Nuestro vehículo, conducido por una de las personas autorizadas para hacerlo en el contrato de seguro, se encuentra detenido (con el motor en marcha obviamente) detrás de otro vehículo que está en la fila en un semáforo. Respetando una prudente distancia con el coche precedente. En estas, resulta golpeado por detrás por un coche que no frenó, provocando lo que se conoce como choque en cadena puesto que nuestro Micra acabó golpeando por detrás al coche precedente.
Durante el parte todo el mundo asume la situación y, la conductora del vehículo que percute por detrás reconoce su error. Se rellenan y tramitan los "partes de accidente" correspondientes y listo. A partir de aquí, comienza la retahila de despropositos.
Usando el canal INTERNET de CASER, se comunica el siniestro a nuestra compañía (los dos partes). Se obtiene el nº de expediente y quedamos a la espera de que nos digan cuando pasará el perito a valorar el alcance del siniestro. La verdad es que no es mucha cosa.
AL cabo de una semana, al ver que desde CASER no nos decian nada, se vuelve a contactar con ellos (ya a través de teléfono 902) y se nos dice que la compañía del vehículo implicado culpable del percance, todavía no ha enviado el parte, y que hay que esperar un mínimo de 15 días para actuar en base a su silencio... Se nos facilita un número de móvil para poder comunicarnos a través de whatsapp. Desde allí hacemos un par de gestiones más para que, al cabo de unos diez días más, nos emplacen para llevar el coche al taller para hacer la peritación. Llegado éste punto y diciendoles nosotros que tenemos nuestro taller de confianza, la operadora teléfonica de CASER (da igual su nombre ya que seguro que es un álias) nos ofrece las ventajas de rápidez, coche de sustitución, etc. de hacer toda la gestión a través de su red de talleres homologados. De la misma manera que no pongo el nombre de nuestro taller de confianza, tampoco pondré el del "homologado", aunque me reservo el derecho a hacerlo más adelante en función de como acabe todo.
El perito pasa por el taller, y el responsable del taller nos dice que, "lo más seguro es que lo den siniestro total y que cobréis el valor venal del coche". Primera opinión que, en realidad supone un
fraude informativo. En efecto, según el seguro que tengas, si es un "todo riesgo" es posible que en las cláusulas te obliguen a ello (siempre y cuando sea tu culpa el siniestro), pero en un terceros y sin tener la culpa de nada, no ha lugar. La obligación de CASER es reclamar la reparación del vehículo a la compañía contraria, para dejar el coche en las mismas condiciones de marcha que estaba antes del incidente.
Desde entonces, ha pasado más de un mes en el que hemos ido pidiendo explicaciones en CASER acerca del estado del expediente, recibiendo diferentes respuestas algunas contradictorias entre si. Desde que estaban a la espera del informe pericial, hasta que (otra vez) no tenían la conformidad de la compañia contraria. 
Hasta el viernes pasado en que, por la mañana nos comunicaron por teléfono que ya podíamos llevar el coche al taller (a su taller homologado)  para su reparación. Pero aún quedaban más sopresas...
Llevamos el coche al taller, y resulta que allí no saben nada de que esté autorizada la reparación. Por rizar el rizo, para lo del posible coche de sustitución, HAY LISTA DE ESPERA, y que si queremos que dejemos el coche allí y ya nos dirán algo...
Ante esa situación llamo al teléfono desde el que nos llamaron a nosotros para comunicarnos alguna de las gestiones y, (al margen de los mil contestadores automáticos explicitos para ventas y comunicación de partes), al final, hablo con una operadora que me dice que me va a dar un teléfono para resolver la incidencia. Ya harto y, la verdad con un tono bastante alterado, le digo a la operadora que no se le ocurra darme ningún 902 o voy directamente a ponerles una denuncia. Me pasa un teléfono 91... donde tras tenerme 15 minutos al teléfono me dice el sr. que me atendió, que dejará nota al períto para el lunes porque ya son las 17:00 y se ha acabado su horario (del perito). Seguramente si no me hubiera tenido al teléfono 15 minutos hubiera podido solucionarse... o no. Le di mi número de móvil para que me llamara directamente a mi para tratar el tema.

Ayer por la mañana, nueva sorpresa. Dos meses largos después del siniestro, le dicen a mi señora (¿por qué no me llama a mi después de coger mi número?) que hay que llevar el coche de nuevo a su taller homologado para que lo abran y el períto determine de nuevo si será siniestro total o no... y HASTA AQUI HEMOS LLEGADO SEÑORES.

Ahora ya no creo en su buena fe. Ayer fuí al banco donde contratamos el seguro (bueno, al que compró la entidad resultante de su fusión con otras cajas) para exigir el servicio adecuado y el cumplimiento del deber de la compañia aseguradora. Volvieron a emplazarme para una llamada que no se produjo ni ayer ni hoy.

No voy a permitir que desmonten el coche para que luego alguien me exija un previo pago de una factura del importe que le de la gana para volver a montarlo. Que tampoco tengo ninguna garantia de que lo monten igual que estaba. Y no lo voy a hacer sin compromiso por escrito de la compañía de que el coche quedará exactamente igual que estaba antes del siniestro.

Porque esa es otra. cada vez que tu les llamas, ellos tienen la potestad de grabar tus conversaciones, pero ellos NO TE DAN NADA POR ESCRITO, Y TU NO TIENES FORMA DE GRABAR SUS CONVERSACIONES.

Y he aquí la reflexión. 

¿Cómo podemos confiar en un sistema que trata de engañar a sus clientes? En éste caso es CASER, pero estoy seguro que los sistemas de comunicación y las estratégias de tener al "cliente" bajo control están muy extendidas. Por eso, y al margen de otras consideraciones, la única solución que veo al tema es contratar los seguros a través de un corredor profesional experto que si tenga un compromiso con los clientes.

Se acabó acceder a la venta cruzada de los bancos con productos sobre los cuales, a la práctica no asumen ninguna responsabilidad, y el servicio es bastante deplorable. Esperemos que la próxima ley que emita el sr Ministro correspondiente no sea que estamos obligados a contratar los seguros por el banco...

miércoles, 1 de febrero de 2017

¿Ganarse la VIDA? No me da tiempo...

Ando hace días a vueltas con la idea de escribir acerca de lo que ha pasado con mi tiempo... 

Demasiadas veces la angustia de no llegar a tiempo para terminar algo aparece en forma de insomnio o ansiedad. Y no se exactamente que concluir, excepto que en algún momento del camino me perdí alguna lección. Que me he pasado la mayor parte de los 52 años de mi vida intentando ganármela... ¿A santo de qué? La vida me la dieron. Fue un regalo de mi difunto y querido padre y de mi querida y dolorida madre. Uno de los infinitos milagros de la naturaleza...

¿Por qué entonces tenemos que ganárnosla? ¿Por qué gastamos la mayor parte de nuestro tiempo en el intento de ganárnosla? Cada quién tendrá su propia respuesta. Y seguramente todas esconden mucha verdad... y una gran mentira.

La perspectiva de estos años, me da suficiente perspectiva para analizar que empecé con mucha prisa por querer tener seguridad, y que estoy acabando por aferrarme a la seguridad del riesgo... Un auténtico contrasentido.

Esta misma perspectiva es la que repasando etapas me muestra que, ni la cantidad de trabajo, ni siquiera la calidad o trascendencia del mismo, reporta más beneficios económicos por si mismos... O sea que eso de la seguridad que buscaba con tanta prisa es una auténtica quimera. 





Cierto es que en estos últimos años de mi vida, en los que me he dedicado a trabajar en el entorno del deporte en edades de formación, el balance de beneficios se nutre de las mil y una satisfacciones que dan los chicos y chicas (pese a las pérdidas que puedan haber dejado algunos padres y madres), y compensa de sobra la falta de beneficio económico. Pero ¿por qué siguen surgiendo las angustias y ansiedades por no llegar a tiempo?



Menos mal que luego pienso en los políticos (de muy diversos signos) y me doy cuenta de que soy un privilegiado. Porque... ¿cómo hacen para estar en todas partes, a todas horas, sabiéndolo todo, declarando ante las cámaras, dando entrevistas, estando con los vecinos, los sindicatos, las empresas...? ¿De donde sacan el tiempo para hacer todo eso y además hacer su trabajo? ¿de donde sacan el tiempo para hacer funcionar un país entero cuando yo no puedo con una pequeña empresita y un humilde hogar?

"¿De que te quejas Manolo? Mira como ellos se dejan la piel. Incluso deben tener clones para pactar con los Bancos y las Eléctricas o Petroleras los servicios de interés general que nos dan siempre a su justo precio?" me dice mi conciencia, siempre tan ponderada ella.

En fin, que aprendí que he sido muy tonto. Tanto que aún me dejo el tiempo trabajando... eso sí, en cosas que me hacen sentir vivo. Y sobretodo he descubierto que LA VIDA NO HAY QUE GANÁRSELA. LA VIDA TIENE QUE VALER LA PENA, que es muy distinto. Y eso tendrá seguramente más que ver con todo aquello que hayamos sido capaces de sentir y compartir que con las ansiedades que nos haya provocado nuestra mal entendida inseguridad...
Dejad de poner objetivos a vuestra vida... haced de vuestra vida el objetivo. 

Y decidios a ser felices. Arriesgaos a compartir.

Un amigo

martes, 22 de marzo de 2016

I like your tennis Nole, but I don't agree your words about male and female...

Ser un líder global tiene una gran transcendència. 

¡Aprovechemos a esos líderes!



Novak Djokovic, uno de los deportistas a los que más admiro, en ejercicio de la libertad de pensamiento y expresión, habló ayer sobre el reparto de dinero entre hombres y mujeres en el mundo del tenis profesional... 

http://www.theguardian.com/sport/2016/mar/21/novak-djokovic-indian-wells-equal-prize-money-tennis

Y me bajó algunos eslabones del podio en el que lo tenía instalado. Creo que los líderes del deporte, como los culturales o los políticos, tendrían que tener una visión más universal y menos corporativista/mercantilista.
La verdad es que se hace difícil ordenar el debate ya que son muchas las preguntas que deberíamos cambiar a la hora de enfocar el tema. Siempre claro está bajo el humilde prisma del que suscribe.

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En éste punto me veo obligado a hacer un tremendo paréntesis ante la noticia de un nuevo atentado (aún no está claro pero...) ésta vez en Bruselas. Esto me obliga a exponer una vez más en público mi pensamiento. 

NADIE, NI LOS GOBIERNOS DE NINGÚN PAÍS O UNIÓN EUROPEA, NI DE NINGÚN GRUPO TERRORISTA, NI LOS BANCOS, NI LAS ELECTRICAS O FARMACÉUTICAS, NI MARIDOS, NI PADRES, NI HIJOS, NI... NADIE TIENE NINGÚN DERECHO A DISPONER DE LA VIDA DE LOS DEMÁS

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Intentaremos re-emprender la marcha pese a un nuevo disgusto por la miseria en la condición de una parte de la humanidad. En realidad, creo que estamos hablando de lo mismo. De esa necesidad (que ni entiendo ni comparto) de un@s de dominar a otr@s.

Encendió la mecha el dimitido director del torneo de Indian Wells al decir que lamentaba decirlo pero que el tenis masculino y femenino no estaban al mismo nivel ni despertaban el mismo interés. No hace falta que repita lo que dijo Nole, quien apoyándose en datos estadísticos reclamaba un reparto mayor para los jugadores del beneficio que se genera. Obviamente, en detrimento de las jugadoras.

Desde luego, en el caso del tenis, como en el de todos los deportes, no es un tema de género. Es decir, estoy seguro y hablo sin datos en la mano, que un partido entre pongamos Serena Williams y la hoy denostada Maria Sharapova, debe tener mucha más audiencia que un partido entre los nº 120 y 130 del ránking másculino. Del mismo modo que un Barça-Madrid no tiene el mismo seguimiento que un Numancia Alcorcón, o un India Pakistan en cricket no tiene el mismo que el Barcelona Eagles vs Catalunya Cricket Club... 

También estan los que como algún buen amigo de medios televisivos me dicen, las audiencias mandan, y por más que programemos la final de la liga Femenina de Baloncesto, los índices de audiencia no se acercan ni de lejos a las audiencias de la Euroleague... Y yo les digo, ¿dedicáis iguales recursos en las promos de los partidos? ¿las hacéis en los horarios de máxima audiencia? NO amigo mio no. Cuando vais a dar un Barça-Madrid de futbol, nos comemos la promo de un partido (que se supone que ya conoce todo el mundo) cien veces en la semana antes de la retransmisión. Con una promo que no repara en gastos de producción y en comunicación emocional. Jamás he visto lo mismo en la promo de un partido de Liga Femenina, o de algun deporte más minoritario.

Como el tema daría para un libro entero, dejaré de momento algunas preguntas que son las que creo que debemos tratar de hacernos primero, y responder después, para conseguir centrar el debate en un mundo que evoluciona y que debiera hacerlo para mejor.

La primera pregunta tiene que ver con el modelo que se propone (y que se presupone de la sutil respuesta de Nole) 

¿tiene sentido que un tenista profesional por muy número 1 del mundo que sea, gane 48,2 millones de dolares y que el presupuesto de un club de formación de cualquier deporte de equipo no supere en muchos casos los 50.000 dolares para 150 niñ@s? 

Es decir, que para que un@ de nuestr@s hij@s se forme en esos valores que teóricamente encarna cualquiera de las estrellas que forman parte de los "mejor pagados del deporte", los padres deben (ya que los mal llamados patrocinadores sólo invierten en los profesionales) desembolsar 333 dólares por niñ@ de promedio. O sea, que Nole cobra la friolera de 144.744,745 veces más que lo que se invierte en cada niñ@. Y ahí vienen las siguientes preguntas:

¿donde invierten las administraciones públicas (directamente e indirectamente -por ejemplo en promoción TV) el dinero para el deporte? ¿en que proporción? Y ¿su principal interés no debería ser la promoción y la formación?

Y, volviendo al efecto de los "patrocinadores", el concepto tiene también más que ver con la ayuda a la promoción y práctica del deporte de base que con el puro y duro efecto publicitario que tienen las "primeras marcas del deporte"
Teniendo en cuenta además que sus principales consumidores se encuentran entre l@s practicantes del deporte de base/iniciación...

¿No deberían equilibrar la inversión hacia el verdadero patrocinio? Si el circulo del dinero se mueve sólo en términos de negocio ¿no van a acabar ellos mismos con el "negocio" del deporte?

En fin, como l@s lector@s podrán observar, el tema da para mucho, pero estaran conmigo que el recurso de justificar el reparto del negocio entre hombres/mujeres por razones de rentabilidad es tan difícilmente justificable como el reparto de los derechos de la tv en el futbol... Mientras deporte de élite, medios de comunicación y "los mal llamados patrocinadores" sigan mirando de forma tan endogámica su ombligo, y se sigan olvidando de su mercado real, estaremos equivocando el camino. Y, si además las administraciones públicas no se ponen serias con los de la élite mientras enfocan su presión a los débiles (esos que cobran a los padres 333,33 dolares), el coctail es explosivo...

¿alguien se apunta a cambiar estas reglas?