Con permiso de los amigos y profesionales que se mueven en el mundo del seguro, o sin el en realidad, me aventuraré a expresar algunas opiniones partiendo de casos que ocurren...
Siempre fuí de los que ni siquiera piensa en el uso fraudulento de las cosas. Por eso, cuando en una etapa profesional anterior , en un mundo de la banca bastante mejor que el actual (para los clientes óbviamente), me tocaba vender algún seguro (algunos usaban directamente el verbo colocar), me resultaba muy complicado. Porque para mi ingenuo entendimiento, para sacarle algún beneficio a un contrato de seguro, siempre debia de ocurrir una desgracia. Da igual si se trata de un accidente de coche, un incendio o robo en una casa, un deceso... En el mejor de los casos siempre se perdía algo.
Sin embargo, poco a poco fuí perdiendo esa ingenuidad. No para realizar fraude... que sigo sin entender que sentido tiene, sino para ver el enorme fraude que supone el sistema de seguros de un tiempo a esta parte. O por lo menos, el fraude que supone ver como administran las compañías la gestión de las incidencias. Y más desde que todo hay que hacerlo con los telefonos de asistencia 902 o similares.
No entraré en muchos detalles, que los hay en numerosas situaciones que, por desgrácia a lo largo de éste ya más de medio siglo vivido, me ha tocado vivir. Imagino que no debo ser el único al que le aparecen los problemas con los "partes"... Pero es que no sé si recuerdo alguno en los 4 o 5 que habré pasado en total (entre todas las ramas) en todos estos años que haya ido como al contratarlo prometían...
Me quedaré con la situación que estamos viviendo ahora con CASER en la rama de automóviles. Un seguro de automóviles a terceros que lleva contratado desde que compramos el coche (un Nissan Micra Sport 1.3) allá por el año 2000.
Para hacernos una idea, en 16 años, a una media de 350 euros por año (creo que antes eran más caras), nos da un total de 5.600 euros pagados aproximadamente en primas. Y, en éste caso concreto, creo recordar que jamás se pasó un parte hasta ahora.
Les detallo las circunstancias del suceso.
Nuestro vehículo, conducido por una de las personas autorizadas para hacerlo en el contrato de seguro, se encuentra detenido (con el motor en marcha obviamente) detrás de otro vehículo que está en la fila en un semáforo. Respetando una prudente distancia con el coche precedente. En estas, resulta golpeado por detrás por un coche que no frenó, provocando lo que se conoce como choque en cadena puesto que nuestro Micra acabó golpeando por detrás al coche precedente.
Durante el parte todo el mundo asume la situación y, la conductora del vehículo que percute por detrás reconoce su error. Se rellenan y tramitan los "partes de accidente" correspondientes y listo. A partir de aquí, comienza la retahila de despropositos.
Usando el canal INTERNET de CASER, se comunica el siniestro a nuestra compañía (los dos partes). Se obtiene el nº de expediente y quedamos a la espera de que nos digan cuando pasará el perito a valorar el alcance del siniestro. La verdad es que no es mucha cosa.
AL cabo de una semana, al ver que desde CASER no nos decian nada, se vuelve a contactar con ellos (ya a través de teléfono 902) y se nos dice que la compañía del vehículo implicado culpable del percance, todavía no ha enviado el parte, y que hay que esperar un mínimo de 15 días para actuar en base a su silencio... Se nos facilita un número de móvil para poder comunicarnos a través de whatsapp. Desde allí hacemos un par de gestiones más para que, al cabo de unos diez días más, nos emplacen para llevar el coche al taller para hacer la peritación. Llegado éste punto y diciendoles nosotros que tenemos nuestro taller de confianza, la operadora teléfonica de CASER (da igual su nombre ya que seguro que es un álias) nos ofrece las ventajas de rápidez, coche de sustitución, etc. de hacer toda la gestión a través de su red de talleres homologados. De la misma manera que no pongo el nombre de nuestro taller de confianza, tampoco pondré el del "homologado", aunque me reservo el derecho a hacerlo más adelante en función de como acabe todo.
El perito pasa por el taller, y el responsable del taller nos dice que, "lo más seguro es que lo den siniestro total y que cobréis el valor venal del coche". Primera opinión que, en realidad supone un fraude informativo. En efecto, según el seguro que tengas, si es un "todo riesgo" es posible que en las cláusulas te obliguen a ello (siempre y cuando sea tu culpa el siniestro), pero en un terceros y sin tener la culpa de nada, no ha lugar. La obligación de CASER es reclamar la reparación del vehículo a la compañía contraria, para dejar el coche en las mismas condiciones de marcha que estaba antes del incidente.
Desde entonces, ha pasado más de un mes en el que hemos ido pidiendo explicaciones en CASER acerca del estado del expediente, recibiendo diferentes respuestas algunas contradictorias entre si. Desde que estaban a la espera del informe pericial, hasta que (otra vez) no tenían la conformidad de la compañia contraria.
Hasta el viernes pasado en que, por la mañana nos comunicaron por teléfono que ya podíamos llevar el coche al taller (a su taller homologado) para su reparación. Pero aún quedaban más sopresas...
Llevamos el coche al taller, y resulta que allí no saben nada de que esté autorizada la reparación. Por rizar el rizo, para lo del posible coche de sustitución, HAY LISTA DE ESPERA, y que si queremos que dejemos el coche allí y ya nos dirán algo...
Ante esa situación llamo al teléfono desde el que nos llamaron a nosotros para comunicarnos alguna de las gestiones y, (al margen de los mil contestadores automáticos explicitos para ventas y comunicación de partes), al final, hablo con una operadora que me dice que me va a dar un teléfono para resolver la incidencia. Ya harto y, la verdad con un tono bastante alterado, le digo a la operadora que no se le ocurra darme ningún 902 o voy directamente a ponerles una denuncia. Me pasa un teléfono 91... donde tras tenerme 15 minutos al teléfono me dice el sr. que me atendió, que dejará nota al períto para el lunes porque ya son las 17:00 y se ha acabado su horario (del perito). Seguramente si no me hubiera tenido al teléfono 15 minutos hubiera podido solucionarse... o no. Le di mi número de móvil para que me llamara directamente a mi para tratar el tema.
Ayer por la mañana, nueva sorpresa. Dos meses largos después del siniestro, le dicen a mi señora (¿por qué no me llama a mi después de coger mi número?) que hay que llevar el coche de nuevo a su taller homologado para que lo abran y el períto determine de nuevo si será siniestro total o no... y HASTA AQUI HEMOS LLEGADO SEÑORES.
Ahora ya no creo en su buena fe. Ayer fuí al banco donde contratamos el seguro (bueno, al que compró la entidad resultante de su fusión con otras cajas) para exigir el servicio adecuado y el cumplimiento del deber de la compañia aseguradora. Volvieron a emplazarme para una llamada que no se produjo ni ayer ni hoy.
No voy a permitir que desmonten el coche para que luego alguien me exija un previo pago de una factura del importe que le de la gana para volver a montarlo. Que tampoco tengo ninguna garantia de que lo monten igual que estaba. Y no lo voy a hacer sin compromiso por escrito de la compañía de que el coche quedará exactamente igual que estaba antes del siniestro.
Porque esa es otra. cada vez que tu les llamas, ellos tienen la potestad de grabar tus conversaciones, pero ellos NO TE DAN NADA POR ESCRITO, Y TU NO TIENES FORMA DE GRABAR SUS CONVERSACIONES.
Y he aquí la reflexión.
¿Cómo podemos confiar en un sistema que trata de engañar a sus clientes? En éste caso es CASER, pero estoy seguro que los sistemas de comunicación y las estratégias de tener al "cliente" bajo control están muy extendidas. Por eso, y al margen de otras consideraciones, la única solución que veo al tema es contratar los seguros a través de un corredor profesional experto que si tenga un compromiso con los clientes.
Se acabó acceder a la venta cruzada de los bancos con productos sobre los cuales, a la práctica no asumen ninguna responsabilidad, y el servicio es bastante deplorable. Esperemos que la próxima ley que emita el sr Ministro correspondiente no sea que estamos obligados a contratar los seguros por el banco...
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