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miércoles, 1 de febrero de 2017

¿Ganarse la VIDA? No me da tiempo...

Ando hace días a vueltas con la idea de escribir acerca de lo que ha pasado con mi tiempo... 

Demasiadas veces la angustia de no llegar a tiempo para terminar algo aparece en forma de insomnio o ansiedad. Y no se exactamente que concluir, excepto que en algún momento del camino me perdí alguna lección. Que me he pasado la mayor parte de los 52 años de mi vida intentando ganármela... ¿A santo de qué? La vida me la dieron. Fue un regalo de mi difunto y querido padre y de mi querida y dolorida madre. Uno de los infinitos milagros de la naturaleza...

¿Por qué entonces tenemos que ganárnosla? ¿Por qué gastamos la mayor parte de nuestro tiempo en el intento de ganárnosla? Cada quién tendrá su propia respuesta. Y seguramente todas esconden mucha verdad... y una gran mentira.

La perspectiva de estos años, me da suficiente perspectiva para analizar que empecé con mucha prisa por querer tener seguridad, y que estoy acabando por aferrarme a la seguridad del riesgo... Un auténtico contrasentido.

Esta misma perspectiva es la que repasando etapas me muestra que, ni la cantidad de trabajo, ni siquiera la calidad o trascendencia del mismo, reporta más beneficios económicos por si mismos... O sea que eso de la seguridad que buscaba con tanta prisa es una auténtica quimera. 





Cierto es que en estos últimos años de mi vida, en los que me he dedicado a trabajar en el entorno del deporte en edades de formación, el balance de beneficios se nutre de las mil y una satisfacciones que dan los chicos y chicas (pese a las pérdidas que puedan haber dejado algunos padres y madres), y compensa de sobra la falta de beneficio económico. Pero ¿por qué siguen surgiendo las angustias y ansiedades por no llegar a tiempo?



Menos mal que luego pienso en los políticos (de muy diversos signos) y me doy cuenta de que soy un privilegiado. Porque... ¿cómo hacen para estar en todas partes, a todas horas, sabiéndolo todo, declarando ante las cámaras, dando entrevistas, estando con los vecinos, los sindicatos, las empresas...? ¿De donde sacan el tiempo para hacer todo eso y además hacer su trabajo? ¿de donde sacan el tiempo para hacer funcionar un país entero cuando yo no puedo con una pequeña empresita y un humilde hogar?

"¿De que te quejas Manolo? Mira como ellos se dejan la piel. Incluso deben tener clones para pactar con los Bancos y las Eléctricas o Petroleras los servicios de interés general que nos dan siempre a su justo precio?" me dice mi conciencia, siempre tan ponderada ella.

En fin, que aprendí que he sido muy tonto. Tanto que aún me dejo el tiempo trabajando... eso sí, en cosas que me hacen sentir vivo. Y sobretodo he descubierto que LA VIDA NO HAY QUE GANÁRSELA. LA VIDA TIENE QUE VALER LA PENA, que es muy distinto. Y eso tendrá seguramente más que ver con todo aquello que hayamos sido capaces de sentir y compartir que con las ansiedades que nos haya provocado nuestra mal entendida inseguridad...
Dejad de poner objetivos a vuestra vida... haced de vuestra vida el objetivo. 

Y decidios a ser felices. Arriesgaos a compartir.

Un amigo

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