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jueves, 12 de septiembre de 2024

Tornem als carrers?


Al voltant de l’acte conjunt de les entitats sobiranistes ahir a l’Arc de Triomf, no puc estar-me de fer alguns comentaris.

Vull partir de la base que les catalanes i catalans, tenim drets, entre ells el dret a defensar-los aferrissadament i  amb perseverança. En aquest sentit res a dir. Tant de bo els carrers tornin a ser nostres.

Dit això.

Al respecte de la tendència que te tothom a voler extraure només el positiu de les seves coses, no em sembla ni útil ni convenient. Mes aviat em sembla ridícul i contraproduent. I malgrat el d’ahir era un acte conjunt de 7 entitats, i es va voler carregar la culpa en exclusiva als partits polítics independentistes, tot el moviment independentista ha d’assumir la seva part de culpa. TOT.

I no crec que es tracti de la tant reclamada UNITAT d’acció. Es tracta de les desconfiances generals que es van generar (es digui el que es digui) des del 3 d’Octubre del 2017. La gent desconfia d’uns i altres. La gent desconfia de discursos i relats que semblen tan fets a mida com els del Partido Popular o VOX. I es que no cal “construir relats”. Cal ser honestos i clars. Es la forma de guanyar confiança. I de deixar-se dels egos i personalismes de totes les persones que diuen liderar partits i entitats. Honestament, i crec que es una condició humana que els i les catalanes portem a l’excel·lència, la sensació de que totes les persones que hi ha als diferents capdavants son un pel messiàniques i els interessa més ser ells o elles, que el propi bon fi de les seves accions, es cada vegada més extensa.

També hi ha un aspecte que te a veure amb la posada en escena. I posaré l’exemple de l’actual President de l’ANC. Podria parlar de la majoria dels que van llegir el manifest, però el bo d’en Lluís Llach no em sembla el millor “engrescador” del mon. Quan deia allò de que cal que deixem de llepar-nos les ferides, em va fer talment la impressió de que se les estava llepant en aquell mateix moment.

No sé si es possible trobar líders engrescadores que no caiguin en el messianisme. Potser el mateix fet de que en el dia de la nostra Diada, el que celebrem sigui una enorme derrota, ja diu molt de nosaltres.

D’altra banda, ens trobem en un moment de clara incertesa a nivell global. Amb tothom cridant consignes sense parar-se a pensar en el que realment signifiquen.

I ho enllaço per acabar. Per que algun dia pugui reeixir la tant anhelada República Catalana, haurem de ser capaços d’estimar a la resta de pobles de l’Estat Espanyol. Hi ha gent a l’estat que està en condicions de simpatitzar i entendre les causes justes. La nostra ho és. Però no tancaran files amb nosaltres si som tant miserables de no fer callar, o com a mínim no reprendre’ls als que criden allò de Puta Espanya. A mi em fa mal quan sento Puta Catalunya. Si ens posem a la seva alçada som tant feixistes com ells.

No podem ser ni Trump ni Maduro, ni Nethanyahu ni Putin ni Xi Shin Pin. Ni Macrón, ni Abascal, Nuñez Feijoo, ni Yolanda Díaz ni Pedro Sánchez. Ni Jonqueres ni el President Puigdemont. Ni utilitzar els seus assessors d’imatge i comunicació (que només miren per ells).

Si volem tenir alguna oportunitat de ser escoltats, hem de recuperar el millor de la forma de ser de les generacions passades. Seny i rauxa. Avui més que mai es necessari el sentit comú i el coneixement. Tenir coneixement és d’una banda conèixer del que és parla i es vol fer, tenir clar com fer-ho, ser molt transparents i deixar participar lliurement a tothom.

A mi m’agradaria veure respectats els drets dels catalans i catalanes mes aviat que tard. I precisament per això crec que hem de ser molt respectuosos amb els criteris, els mètodes, els adversaris i, molt especialment amb aquells que sense ser-ho, encara no s’atreveixen a ser simpatitzants. Aquí i a fora.

Si els carrers han de ser nostres ho han de ser de veritat i des de la veritat.


viernes, 25 de febrero de 2022

No mas guerras estúpidas

 

Se le atribuye a Gandhi una frase que yo suscribo por simple y definitoria de un modo de entender la vida “No existe un camino hacia la paz. La paz es el único camino”.

El deporte, entendido desde su esencia, desde sus valores más intrínsecos, es el mejor ejemplo de que se puede competir y compartir a la vez. Aunque debemos reconocer que cuando pierde esa esencia y pasa a tener dependencia de los “intereses del mercado” puede llegar a ser el peor ejemplo de eso mismo. Por tanto, me quedo con el deporte que mantiene esa esencia.

El Maxibásket es uno de esos universos en que la esencia se hace palpable. Y más si cabe en el caso de FIMBA, donde compartir es la normalidad. Donde en las canchas se compite para ganar en buena lid, pero antes del salto inicial los abrazos, entre jugadores de muy diversas procedencias son la máxima expresión de las ganas de vivir. Donde al acabar el partido, se comparten risas y cervezas entre los contendientes con tanto o más fervor que durante la competición en la pista.

Estas personas, este ejemplo de convivencia y competición no debe verse perjudicado por las decisiones de los políticos y mandatarios que, a su vez, deberían tomar ejemplo de esta forma de ver y practicar la vida.

Por estas consideraciones y muchas otras que se pueden añadir, me permito efectuar las siguientes

Demandas y peticiones

1.       A Vladimir Putin que cese todas las hostilidades y retire al ejército ruso de Ucrania.

2.       A Naciones Unidas, que recuerde y practique su objetivo fundacional de mantener la paz por encima de otras consideraciones de cualquier tipo, especialmente el económico.

3.       A toda la diplomacia de los llamados “aliados”, que actúen de forma firme per eficaz. Las sanciones económicas, o las respuestas militares, siempre perjudican a las personas que no tienen nada que ver con la generación del conflicto.

4.       A todos ellos, que no criminalicen al conjunto del pueblo ruso. Ni los ciudadanos rusos ni los ucranianos son responsables de las decisiones de sus dirigentes. Máxime cuando desde cada posición, se pone en duda el resultado de las elecciones en la otra.

a.       Que no se criminalice específicamente a los deportistas rusos, y más específicamente a los equipos de baloncesto o Maxibásquet que tienen compromisos de participación en diferentes competiciones internacionales

5.       A Volodímir Zelenski, que haga todo lo posible por proteger al pueblo ucraniano desde la búsqueda de la paz y la libertad.

a.       Que en la medida de lo posible proteja y garantice la participación de los equipos que van a representar a su país en las distintas competiciones internacionales en las que están comprometidos a participar.

6.       A todos quienes tengan alguna posible incidencia en la evolución de esta crisis, que garanticen desde ahora mismo, que no se verán afectadas las participaciones de los deportistas rusos y ucranianos en los diferentes eventos deportivos que sucedan alrededor del mundo.

7.       Que incorporen la cultura del deporte, en su esencia, a la resolución de cualquier tipo de conflicto político.

8.       Que instauren una política de la paz desde la paz. No desde la amenaza de sanciones, de intervenciones militares o cualquier otro tipo de ejercicio de la fuerza.

9.       Que respeten la bandera de la democracia y la libertad desde la práctica, respetando el derecho a la vida de todos los pueblos del mundo.

10.   Que no pierdan el tiempo. Un segundo más de guerra es una vida perdida.

 

En resumen, creo que nuestro Campeonato debe ser un ejemplo de paz y convivencia, no sólo para nosotros, amantes del Maxibásket. También y muy especialmente para todos esos que no entienden lo bueno de compartir espacios, tiempos y culturas diferentes.

Por eso, defiendo y pondré todo lo que esté en mi mano para conseguir que los equipos ucranianos y los equipos rusos, puedan participar, como han venido haciendo siempre, en el XI Campeonato de Europa FIMBA de Maxibásket Málaga 2022.

El mundo se merece vuestro ejemplo hermanos. Todos nos lo merecemos.

 

 

Manel Casas

martes, 16 de febrero de 2021

¡La culpa fue de la abstención! (o ya puestos, del cha-cha-cha)

 Y la abstención, ¿quién es responsable de ella?

El pasado 25 de enero publiqué mi último post en este blog (antes de éste claro). Lo titulé 

Garantías democráticas. ¿Vale cualquier participación?

Tal vez fuera premonitorio, o quizás ya veía a venir lo que pasaría (era fácil de adivinar) en este pasado 14 de febrero en Catalunya.

Efectivamente la abstención fue muy alta, aunque debo reconocer que esperaba que lo fuera más aún.

No entraré hoy en lo que ya quedó plasmado en el post anterior. Hoy me referiré sobre todo a valorar los comentarios de algunos líderes (especialmente de los que han claramente perdido) las elecciones, y de como culpan a la misma como si fuera un ente con vida propia y de la que no tuvieran ninguna responsabilidad.

Y es que, oyendo a algunos, parece como si la abstención fuera eso, una entelequia con vida propia que, a su antojo, se dedicara a fastidiar ora unos, ora otros. Y no, la abstención NO ES UNA SEÑORA CAPRICHOSA (dicho ello con el máximo respeto a todas las señoras y a su derecho a tener caprichos). La abstención es consecuencia de las decisiones, prácticas y acciones pasadas de cada uno de los actores del sistema de participación política del que se trate. En un sistema como el nuestro, ¿no tendrá que ver el aburrimiento al que has llevado a tus propios electores?.

Ciertamente, en éste caso, la decisión de convocar las elecciones ahora, no ha sido inocente, y tanto los tribunales, como quién los usó, tienen alguna responsabilidad en el efecto abstención que han provocado. Unos jugando a favor y otros (que nunca tienen responsabilidad sobre sus actos) a los que les salió el tiro por la culata.

Voy a tratar de aportar algunos datos


Respecto de las elecciones del 2017, el PSC gana 46.199 votos y VOX, que no se presentó a las anteriores, también gana 217.883 votos.

Entre los que han perdido votos, las CUP pierden unos modestos 6.159 votos, el PP 76.603, ECP (Podemos) 131.734, ERC pierde 332.254, JxCAT pierde 380.233 y C's pierde 951.829 votos.

Esto son datos, exclusivamente datos. Con lo asépticos que resultan los números desnudos de opinión. Pero, hablan, y dicen muchas cosas.

Y por ejemplo, dicen que, aquellos que están diciendo que no supieron movilizar al electorado constitucionalista, no dicen la verdad. O por lo menos, no toda la verdad. Entre otras cosas, porque el que ellos consideran "no constitucionalista" también se ha dejado una considerable cantidad de votantes por el camino, más de 700.000 votos.

Porque el PSC es constitucionalista, y ha subido un 7,62% en los votos recibidos. El PP, siendo también constitucionalista, "solamente" ha perdido un 41,26 % de los votos, y C's, que recordémoslo, ganó las elecciones del 2017, se ha dejado el 85,77% de los votos por el camino.

Por otro lado, VOX, a quien no puedo llamar constitucionalista, porque no lo son (ellos mismos lo dicen cuando quieren acabar con el estado de las autonomías) si que ha conseguido movilizar a un sector muy importante del electorado digamos unionista. Con una cantidad de votos que hoy les ha dado 11 diputados, y que, con la participación del 2017 tal vez se hubieran quedado en 5 o 6.

Es decir, que pese a que pueda haber una abstención más debida al "me da igual" que sinceramente creo que afecta por igual a todas las opciones (más o menos), las propias opciones políticas, los partidos y sus acciones tienen una responsabilidad enorme en el crecimiento de la Sra. Abstención. Si se ha engordado es porque la han alimentado.

No se si les va a valer hablar de ella como lo hacen de "los mercados". Como si fuera algo etereo y que no está en manos de nadie que hace que fluctue. La abstención, como los mercados, tiene unos padres, y echarle la culpa a la escuela y a sus maestros no va a hacer que desaparezcan tus responsabilidades.

Dejo para más adelante, la valoración de los resultados. Hoy, el protagonismo se lo lleva la abstención. 

Y como alegato final, diré que, tal como apuntaba en el post anterior, hay que promover la participación. No vale escudarse en que si la gente no participa es porque no quiere. La obligación (los objetivos) de toda la clase política debe ser que, cada vez que se produce el acercamiento de l@s ciudadan@s a las urnas, la participación sea notable. Me atrevo a ponerles en los deberes que, como mínimo del 70 o 75%. Todo lo que no sea motivar a ese electorado es no conseguir el objetivo. Y todo el mundo sabe que pasa en la mayoría de ámbitos de la vida cuando no se consiguen (en este caso por mucho) tus objetivos.

¡Suerte!