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martes, 21 de febrero de 2017

CERCLES TERRASSENCS - CIRCULOS TERRASENSES

CATALÀ

Els terrassencs sempre hem tingut un cert orgull de pertinença a la ciutat.

Les connotacions positives o negatives del terme "orgull" les deixo a criteri del lector.

En tot cas, avui vull diferenciar el que representa passejar el teu orgull pel mon, del que representaria organitzar, en clau endogàmica, el que podriem denominar "cercles d'autocomplaença".

Certament, hi ha diversos exemples de terrassencs il·lustres que passegen amb orgull el seu origen per tot el mon. Això permet donar a conèixer la nostra ciutat més enllà del nostre terme municipal. No cal possar noms ja que no voldria deixar-m'en cap.
Ben segur, que per exercir aquest orgull, no cal ser una persona reconeguda. N'hiu ha prou d'exercir de ciutadà que estima la seva ciutat. Segurament n'hi ha moltíssims.

A Terrassa però, en el decurs de la meva trajectòria vital, he pogut constatar que hi ha alguns grups que exerceixen aquest orgull de forma un tant excloent... I a dins mateix de la ciutat.

Sempre s'ha dit que "Terrassa es un poble". I en algún sentit es molt així.

Sempre s'ha dit que hi havien alguns grups que representàven d'alguna manera els "poders fàctics". En alguns moments de la meva trajectoria, havia sentit a dir a gent que s'hi movia, que es contraposaven els poders per a mantenir un cert equilibri, i en aquest sentit apuntàven com a tal a l'Ajuntament, la Caixa de Terrassa, El Diari (i en el seu moment la Radio) Terrassa, Mutua de Terrassa...

Alguns d'aquests poders, simplement han desaparegut. Ells i el cercle que significàven.
Altres, tot i no desaparèixer, s'han diluit en grups més potents...
I altres, han aprofitat la desaparició d'alguns dels contrapoders per anar creant i copant altres cercles, i fins i tot domesticar-ne alguns.

No es motiu d'aquest post el entrar a criticar posicionaments polítics.

La idea básica que volia expresar es que, tinc la sensació que , cada cop més ens estem instalant en una mena de sectes tancades e impermeables molt perilloses. Siguin del color i de l'àmbit que siguin. Perquè cadascuna d'elles viu el mon des d'un prisma absolutament endogàmic, sense contrasts ni ganes de projectar-se cap un futur (intern i extern) que interactui amb un mon canviant.

Així, projectes de ciutat, entitats, premis... es gestionen entre uns grups reduïts de persones que, fa temps que son les mateixes (o de la mateixa corda) i que, cada cop més, van ocupant els llocs "de poder" des d'una visió de que tot el que es fa está ben fet i sense acceptar gaire les crítiques, opinions, o tan sols la participació de persones de fora d'aquests cercles.

Quan parlem de que les persones han de sortir de la seva zona de confort per a ampliar la seva perspectiva i els seus recursos per a solucionar situacions, ho fem també en aquest sentit. Individualment cadascú es pot permetre decidir on es queda. Però col·lectivament, cal ser molt mes resilients i permeables. O correm el risc d'estancar-nos fins que una generació de terrasenques amb menys escrúpols sacseji de dalt a baix tots aquests cercles.

Jo seguiré exercint de terrassenc, però projectant un orgull cap a l'exterior, que em costa mes de sentir cap a dins de Terrassa...

CASTELLANO

Los terrasenses siempre hemos sentido un orgullo de pertenencia a nuestra ciudad.

Dejo al criterio del lector la elección de lo positivo o negativo del concepto "orgullo".

Sin embargo, hoy voy a diferenciar un poco entre pasear tu orgullo por el mundo, y organizar, en clave endogámica, lo que podríamos denominar círculos de autocomplacencia.

En efecto hay varios ejemplos de terrasenses ilustres que pasean con orgullo su procedencia por el mundo. Eso nos sirve para dar a conocer nuestra ciudad más allá de nuestro propio término municipal. No hace falta poner nombres ya que tampoco me gustaría dejarme a muchos de ellos. 
En realidad, para ejercer ese orgullo, no hace falta ser alguien ilustre. Basta con ejercer de ciudadano que ama su ciudad. Ahí, seguramente encontraremos a muchas más personas.

En Terrassa sin embargo, en el transcurso de mi trayectoria vital, he podido constatar que hay algunos grupos que ejercen este orgullo de forma un tanto excluyente ... Y dentro mismo de la ciudad.

Siempre se ha dicho que "Terrassa es un pueblo". Y en algún sentido esto es así.

Siempre se ha dicho que habían algunos grupos que representaban de alguna manera los "poderes fácticos". En algunos momentos oí decir a gente que se movía en estos àmbitos, que se contraponían los poderes para mantener un cierto equilibrio. Apuntaban como tal al Ayuntamiento, la Caja de Terrassa, el Diario (y en su momento la Radio) Terrassa, Mutua de Terrassa ...

Algunos de estos poderes, simplemente han desaparecido. Ellos y el círculo que significaban.
Otros, aunque no desaparecieron, se han diluido en grupos más potentes ...
Y otros, han aprovechado la desaparición de algunos de los contrapoderes para ir creando y copando otros círculos, e incluso domesticar algunos.

No es objeto de este post el entrar a criticar posicionamientos políticos.

La idea básica que quería expresar es que, tengo la sensación de que, cada vez más nos estamos instalando en una especie de sectas cerradas y impermeables muy peligrosas. Sean del color y del ámbito que sean. Porque cada una de ellas vive el mundo desde un prisma absolutamente endogámico, sin contrastes ni ganas de proyectarse hacia un futuro (interno y externo) que interactúe con un mundo cambiante.

Así, proyectos de ciudad, entidades, premios ... se gestionan entre grupos reducidos de personas que, hace tiempo que son las mismas (o de la misma cuerda) y que, cada vez más, van ocupando los lugares "de poder" desde una visión de que todo lo que se hace está bien hecho. Sin aceptar mucho las críticas, opiniones, o tan sólo la participación de personas de fuera de estos círculos.

Cuando hablamos de que las personas tienen que salir de su zona de confort, para ampliar su perspectiva y sus recursos para solucionar situaciones, lo hacemos también en este sentido. Individualmente cada uno se puede permitir decidir dónde se queda. Pero colectivamente, hay que ser mucho más resilientes y permeables. O corremos el riesgo de estancarnos hasta que una generación de terrasenses con menos escrúpulos, sacuda de arriba abajo todos estos círculos.


Yo seguiré ejerciendo de Terrasense, pero proyectando un orgullo hacia el exterior, que me cuesta mas de sentir hacia dentro de Terrassa ...

Cuando contratamos un seguro, ¿no es para estar más seguros?

Con permiso de los amigos y profesionales que se mueven en el mundo del seguro, o sin el en realidad, me aventuraré a expresar algunas opiniones partiendo de casos que ocurren...

Siempre fuí de los que ni siquiera piensa en el uso fraudulento de las cosas. Por eso, cuando en una etapa profesional anterior , en un mundo de la banca bastante mejor que el actual (para los clientes óbviamente), me tocaba vender algún seguro (algunos usaban directamente el verbo colocar), me resultaba muy complicado. Porque para mi ingenuo entendimiento, para sacarle algún beneficio a un contrato de seguro, siempre debia de ocurrir una desgracia. Da igual si se trata de un accidente de coche, un incendio o robo en una casa, un deceso... En el mejor de los casos siempre se perdía algo.

Sin embargo, poco a poco fuí perdiendo esa ingenuidad. No para realizar fraude... que sigo sin entender que sentido tiene, sino para ver el enorme fraude que supone el sistema de seguros de un tiempo a esta parte. O por lo menos, el fraude que supone ver como administran las compañías la gestión de las incidencias. Y más desde que todo hay que hacerlo con los telefonos de asistencia 902 o similares.

No entraré en muchos detalles, que los hay en numerosas situaciones que, por desgrácia a lo largo de éste ya más de medio siglo vivido, me ha tocado vivir. Imagino que no debo ser el único al que le aparecen los problemas con los "partes"... Pero es que no sé si recuerdo alguno en los 4 o 5 que habré pasado en total (entre todas las ramas) en todos estos años que haya ido como al contratarlo prometían...

Me quedaré con la situación que estamos viviendo ahora con CASER en la rama de automóviles. Un seguro de automóviles a terceros que lleva contratado desde que compramos el coche (un Nissan Micra Sport 1.3) allá por el año 2000.

Para hacernos una idea, en 16 años, a una media de 350 euros por año (creo que antes eran más caras), nos da un total de 5.600 euros pagados aproximadamente en primas. Y, en éste caso concreto, creo recordar que jamás se pasó un parte hasta ahora.

Les detallo las circunstancias del suceso.

Nuestro vehículo, conducido por una de las personas autorizadas para hacerlo en el contrato de seguro, se encuentra detenido (con el motor en marcha obviamente) detrás de otro vehículo que está en la fila en un semáforo. Respetando una prudente distancia con el coche precedente. En estas, resulta golpeado por detrás por un coche que no frenó, provocando lo que se conoce como choque en cadena puesto que nuestro Micra acabó golpeando por detrás al coche precedente.
Durante el parte todo el mundo asume la situación y, la conductora del vehículo que percute por detrás reconoce su error. Se rellenan y tramitan los "partes de accidente" correspondientes y listo. A partir de aquí, comienza la retahila de despropositos.
Usando el canal INTERNET de CASER, se comunica el siniestro a nuestra compañía (los dos partes). Se obtiene el nº de expediente y quedamos a la espera de que nos digan cuando pasará el perito a valorar el alcance del siniestro. La verdad es que no es mucha cosa.
AL cabo de una semana, al ver que desde CASER no nos decian nada, se vuelve a contactar con ellos (ya a través de teléfono 902) y se nos dice que la compañía del vehículo implicado culpable del percance, todavía no ha enviado el parte, y que hay que esperar un mínimo de 15 días para actuar en base a su silencio... Se nos facilita un número de móvil para poder comunicarnos a través de whatsapp. Desde allí hacemos un par de gestiones más para que, al cabo de unos diez días más, nos emplacen para llevar el coche al taller para hacer la peritación. Llegado éste punto y diciendoles nosotros que tenemos nuestro taller de confianza, la operadora teléfonica de CASER (da igual su nombre ya que seguro que es un álias) nos ofrece las ventajas de rápidez, coche de sustitución, etc. de hacer toda la gestión a través de su red de talleres homologados. De la misma manera que no pongo el nombre de nuestro taller de confianza, tampoco pondré el del "homologado", aunque me reservo el derecho a hacerlo más adelante en función de como acabe todo.
El perito pasa por el taller, y el responsable del taller nos dice que, "lo más seguro es que lo den siniestro total y que cobréis el valor venal del coche". Primera opinión que, en realidad supone un
fraude informativo. En efecto, según el seguro que tengas, si es un "todo riesgo" es posible que en las cláusulas te obliguen a ello (siempre y cuando sea tu culpa el siniestro), pero en un terceros y sin tener la culpa de nada, no ha lugar. La obligación de CASER es reclamar la reparación del vehículo a la compañía contraria, para dejar el coche en las mismas condiciones de marcha que estaba antes del incidente.
Desde entonces, ha pasado más de un mes en el que hemos ido pidiendo explicaciones en CASER acerca del estado del expediente, recibiendo diferentes respuestas algunas contradictorias entre si. Desde que estaban a la espera del informe pericial, hasta que (otra vez) no tenían la conformidad de la compañia contraria. 
Hasta el viernes pasado en que, por la mañana nos comunicaron por teléfono que ya podíamos llevar el coche al taller (a su taller homologado)  para su reparación. Pero aún quedaban más sopresas...
Llevamos el coche al taller, y resulta que allí no saben nada de que esté autorizada la reparación. Por rizar el rizo, para lo del posible coche de sustitución, HAY LISTA DE ESPERA, y que si queremos que dejemos el coche allí y ya nos dirán algo...
Ante esa situación llamo al teléfono desde el que nos llamaron a nosotros para comunicarnos alguna de las gestiones y, (al margen de los mil contestadores automáticos explicitos para ventas y comunicación de partes), al final, hablo con una operadora que me dice que me va a dar un teléfono para resolver la incidencia. Ya harto y, la verdad con un tono bastante alterado, le digo a la operadora que no se le ocurra darme ningún 902 o voy directamente a ponerles una denuncia. Me pasa un teléfono 91... donde tras tenerme 15 minutos al teléfono me dice el sr. que me atendió, que dejará nota al períto para el lunes porque ya son las 17:00 y se ha acabado su horario (del perito). Seguramente si no me hubiera tenido al teléfono 15 minutos hubiera podido solucionarse... o no. Le di mi número de móvil para que me llamara directamente a mi para tratar el tema.

Ayer por la mañana, nueva sorpresa. Dos meses largos después del siniestro, le dicen a mi señora (¿por qué no me llama a mi después de coger mi número?) que hay que llevar el coche de nuevo a su taller homologado para que lo abran y el períto determine de nuevo si será siniestro total o no... y HASTA AQUI HEMOS LLEGADO SEÑORES.

Ahora ya no creo en su buena fe. Ayer fuí al banco donde contratamos el seguro (bueno, al que compró la entidad resultante de su fusión con otras cajas) para exigir el servicio adecuado y el cumplimiento del deber de la compañia aseguradora. Volvieron a emplazarme para una llamada que no se produjo ni ayer ni hoy.

No voy a permitir que desmonten el coche para que luego alguien me exija un previo pago de una factura del importe que le de la gana para volver a montarlo. Que tampoco tengo ninguna garantia de que lo monten igual que estaba. Y no lo voy a hacer sin compromiso por escrito de la compañía de que el coche quedará exactamente igual que estaba antes del siniestro.

Porque esa es otra. cada vez que tu les llamas, ellos tienen la potestad de grabar tus conversaciones, pero ellos NO TE DAN NADA POR ESCRITO, Y TU NO TIENES FORMA DE GRABAR SUS CONVERSACIONES.

Y he aquí la reflexión. 

¿Cómo podemos confiar en un sistema que trata de engañar a sus clientes? En éste caso es CASER, pero estoy seguro que los sistemas de comunicación y las estratégias de tener al "cliente" bajo control están muy extendidas. Por eso, y al margen de otras consideraciones, la única solución que veo al tema es contratar los seguros a través de un corredor profesional experto que si tenga un compromiso con los clientes.

Se acabó acceder a la venta cruzada de los bancos con productos sobre los cuales, a la práctica no asumen ninguna responsabilidad, y el servicio es bastante deplorable. Esperemos que la próxima ley que emita el sr Ministro correspondiente no sea que estamos obligados a contratar los seguros por el banco...

miércoles, 1 de febrero de 2017

¿Ganarse la VIDA? No me da tiempo...

Ando hace días a vueltas con la idea de escribir acerca de lo que ha pasado con mi tiempo... 

Demasiadas veces la angustia de no llegar a tiempo para terminar algo aparece en forma de insomnio o ansiedad. Y no se exactamente que concluir, excepto que en algún momento del camino me perdí alguna lección. Que me he pasado la mayor parte de los 52 años de mi vida intentando ganármela... ¿A santo de qué? La vida me la dieron. Fue un regalo de mi difunto y querido padre y de mi querida y dolorida madre. Uno de los infinitos milagros de la naturaleza...

¿Por qué entonces tenemos que ganárnosla? ¿Por qué gastamos la mayor parte de nuestro tiempo en el intento de ganárnosla? Cada quién tendrá su propia respuesta. Y seguramente todas esconden mucha verdad... y una gran mentira.

La perspectiva de estos años, me da suficiente perspectiva para analizar que empecé con mucha prisa por querer tener seguridad, y que estoy acabando por aferrarme a la seguridad del riesgo... Un auténtico contrasentido.

Esta misma perspectiva es la que repasando etapas me muestra que, ni la cantidad de trabajo, ni siquiera la calidad o trascendencia del mismo, reporta más beneficios económicos por si mismos... O sea que eso de la seguridad que buscaba con tanta prisa es una auténtica quimera. 





Cierto es que en estos últimos años de mi vida, en los que me he dedicado a trabajar en el entorno del deporte en edades de formación, el balance de beneficios se nutre de las mil y una satisfacciones que dan los chicos y chicas (pese a las pérdidas que puedan haber dejado algunos padres y madres), y compensa de sobra la falta de beneficio económico. Pero ¿por qué siguen surgiendo las angustias y ansiedades por no llegar a tiempo?



Menos mal que luego pienso en los políticos (de muy diversos signos) y me doy cuenta de que soy un privilegiado. Porque... ¿cómo hacen para estar en todas partes, a todas horas, sabiéndolo todo, declarando ante las cámaras, dando entrevistas, estando con los vecinos, los sindicatos, las empresas...? ¿De donde sacan el tiempo para hacer todo eso y además hacer su trabajo? ¿de donde sacan el tiempo para hacer funcionar un país entero cuando yo no puedo con una pequeña empresita y un humilde hogar?

"¿De que te quejas Manolo? Mira como ellos se dejan la piel. Incluso deben tener clones para pactar con los Bancos y las Eléctricas o Petroleras los servicios de interés general que nos dan siempre a su justo precio?" me dice mi conciencia, siempre tan ponderada ella.

En fin, que aprendí que he sido muy tonto. Tanto que aún me dejo el tiempo trabajando... eso sí, en cosas que me hacen sentir vivo. Y sobretodo he descubierto que LA VIDA NO HAY QUE GANÁRSELA. LA VIDA TIENE QUE VALER LA PENA, que es muy distinto. Y eso tendrá seguramente más que ver con todo aquello que hayamos sido capaces de sentir y compartir que con las ansiedades que nos haya provocado nuestra mal entendida inseguridad...
Dejad de poner objetivos a vuestra vida... haced de vuestra vida el objetivo. 

Y decidios a ser felices. Arriesgaos a compartir.

Un amigo